Como cada último miércoles de abril, se conmemora el Día Mundial del Perro Guía, una fecha que pone en valor el rol clave que cumplen estos animales en la vida de personas que requieren asistencia, gracias a su apoyo constante y lealtad. En Chile, más de 3 millones de personas viven con algún tipo de discapacidad. Aunque solo una parte de ellas necesita un perro guía, la oferta es limitada.

Esto se explica por la exigencia del proceso de formación, que comienza desde que los perros son cachorros y se extiende por largos periodos. Pero, ¿Todos los perros pueden ser guía? Axel Haleby, Médico Veterinario y gerente general de Inaba Chile, explica que “lamentablemente no, ya que no todos los perros son aptos para recibir el entrenamiento.

Si bien existen razas muy afines con el perfil buscado, los criterios de selección van más allá, y buscan características particulares de cada perro, como su temperamento y su capacidad para aprender. Otro elemento determinante es el tamaño -deben ser idealmente medianos- y la condición de salud, pensando en que deberán cumplir un rol de asistencia”. El proceso de entrenamiento es riguroso y prolongado.

Su objetivo es que el perro desarrolle un comportamiento ejemplar en todo tipo de contextos, incluso en entornos con alto nivel de ruido, personas o estímulos distractores. “Entrenar un perro guía puede tomar hasta dos años, y se trata de un proceso que debe comenzar en edades muy tempranas, ya que permite ir evaluando su nivel de sociabilidad. Para medirlo, es sometido a condiciones en que normalmente un perro reaccionaría agresivamente.

Esto incluye una gran cantidad de estímulos, como presencia de muchas personas u otros animales”, agrega el médico veterinario de Inaba. Durante esta etapa, las familias de acogida cumplen un rol fundamental, al igual que el refuerzo positivo. En ese sentido, el uso de premios es clave para consolidar aprendizajes y reforzar conductas adecuadas.

Una vez completado el entrenamiento, las diferencias son evidentes. “Se trata de perros extremadamente sociables, dóciles, que no se estresan en las situaciones más exigentes y que realizan su trabajo con dedicación y lealtad. Además, es importante destacar que en Chile, por ley los perros de asistencia pueden utilizar sin ningún inconveniente el transporte público, o bien ingresar a un restaurant o a cualquier espacio de uso común en compañía de su tutor”, finaliza Axel Haleby.

Este 29 de abril se presenta como una oportunidad para relevar la importancia de los perros guía, cuya labor resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de miles de personas en Chile y el mundo.