En el marco del Día del Terapeuta Ocupacional, profesionales del área destacaron el enfoque de esta disciplina en el desarrollo de actividades significativas para las personas mayores, orientadas a mantener su autonomía, participación y bienestar subjetivo. La Terapia Ocupacional es una profesión sociosanitaria que busca que las personas se desempeñen en actividades que dan sentido a su vida cotidiana, como vestirse, cocinar, compartir con otros o participar en espacios de socialización. Este enfoque permite acompañar procesos de envejecimiento, promoviendo la mantención de habilidades físicas, cognitivas y emocionales.
Desde el ámbito clínico, se recomienda consultar a un terapeuta ocupacional cuando una persona mayor presenta dificultades en actividades habituales, cambios en la memoria o el ánimo, caídas o nuevos diagnósticos de salud. Una evaluación integral permite identificar fortalezas y desafíos, considerando aspectos motores, cognitivos, sensoriales y psicoemocionales. Karina Jofré, terapeuta ocupacional de Acalis, explicó que el trabajo no se limita a una condición de salud, sino que aborda historias de vida, procesos de adaptación y la continuidad de actividades significativas.
“Se acompaña a las personas mayores para que continúen participando en aquello que les da sentido y valor a sus días”, señaló. En cuanto a las modalidades de intervención, la especialista indicó que tanto las terapias individuales como las grupales cumplen un rol complementario. Mientras el trabajo personalizado permite abordar necesidades específicas, los espacios grupales favorecen la interacción social y el desarrollo de habilidades clave como la planificación, la memoria, la toma de decisiones y la adaptación a rutinas.