La familia Rassmuss está vendiendo sus activos más emblemáticos. El histórico accionista del holding controlador de CAP entregó un mandato a Bank of America (BofA) para enajenar su participación en Invercap, mientras que su otro negocio —Minera Cemin— atraviesa un proceso de liquidación de activos tras sellar un acuerdo de reorganización extrajudicial. "Con la convicción de haber cumplido una etapa, dejo la presidencia para dedicar más tiempo a mis proyectos personales, manteniéndome en el directorio, desde donde seguiré acompañando esta nueva etapa", se despidió Juan Enrique Rassmuss Raier en el directorio, tras dejar la presidencia del Grupo CAP el pasado 15 de abril y ser reemplazado por Jorge Salvatierra, quien hace tres años había dejado la presidencia manteniéndose en el directorio.

La salida se produce en un ambiente financiero delicado. Tras tres años presidiendo la mayor productora de hierro del país —y justo en la celebración del 80° aniversario del Grupo CAP—, la partida coincide con una situación financiera crítica que derivó en que el empresario contratara al banco estadounidense para que ofertara su participación en Invercap. Actualmente, Rassmuss Raier es el accionista mayoritario con el 39,3% del holding a través de la sociedad Inversiones Hierro Viejo SpA, participación que cotiza en torno a los US$120 millones.

A su vez, Invercap es dueña del 43% de CAP. De concretarse, podría significar un punto de inflexión en la estructura del grupo controlador de Invercap y poner fin a décadas de control mayoritario de la familia Rassmuss. La operación también abre la puerta a que la familia Andraca —controladora del 12,4%— aumente su participación, o bien al ingreso de terceros.

Cercanos a la operación detallan que el equipo de finanzas corporativas de BofA —liderado por Rodrigo Demaria— se encontraría en la etapa de elaboración de estrategia y presentaciones, previa a la oferta formal del paquete. Si bien el banco de inversión aún no se ha reunido con administradoras de fondos de pensiones, fondos de inversión ni family offices, las negociaciones privadas serán clave en una operación donde la escasa liquidez de la acción no genera condiciones favorables para enajenar grandes bloques. La crisis financiera de Cemin En las semanas previas a su salida de la presidencia de CAP, el brazo minero del grupo Rassmuss ingresó a un procedimiento concursal de reorganización extrajudicial, en el que logró alcanzar acuerdo el 16 de abril pasado.

La empresa deudora era Minera Cemin-Pullalli SpA, aunque el impacto del acuerdo se extendió al resto de las sociedades de la familia. Las deudas declaradas de Cemin-Pullalli ascendieron a $117. 560 millones, de los cuales $32.

021 millones correspondían a sociedades relacionadas y los restantes $85. 539 millones a terceros. Banco Santander y Glencore International AG figuran como los principales acreedores externos, con el 70% y el 16% de la deuda con terceros, respectivamente.

El acuerdo diseñó un plan de pagos escalonados y contempló el desarme de varias unidades de negocio. Cemin comprometió una "venta ordenada" de diversos activos, entre los que destacan la Planta y Mina Pullalli, el proyecto Mina Uva y el proyecto Mina El Seco. El proceso quedó en manos del veedor concursal Enrique Ortiz D'Amico, quien deberá proceder a “vender, ceder y transferir” esos activos en los plazos establecidos.

En paralelo, el pacto derivó en la constitución de hipotecas y prendas sobre las plantas Domeyko y Batuko. Para asegurar el acuerdo con Santander, la matriz Inversiones Hierro Viejo SpA actúa como fiador y codeudor solidario, entregando en prenda alrededor del 40% de las acciones que Rassmuss mantiene en Invercap. Años en rojo Los resultados del negocio minero no acompañaron.

En los primeros tres meses de 2025 —última información disponible en la CMF— Minera Pullalli reportó pérdidas por US$1,9 millones, cifra que se compara con los US$4,9 millones de rojo registrados en igual período del año anterior. Un reflejo temprano de la situación fue que en octubre de 2024 el abogado del grupo, Eugenio Ramírez Cifuentes, se reunió vía Ley del Lobby con Sernageomin para plantear la "dificultad para disponer" de la segunda cuota de la garantía financiera que la empresa debía depositar ante el Estado para cubrir el costo de cierre de una faena minera, obligación fijada por resolución de julio de 2023. La situación financiera de CAP tampoco contribuyó.

Con tres años consecutivos en rojo y sin repartir dividendos, la productora ha enfrentado el cierre de Huachipato, la caída del precio del hierro y el impacto del evento geológico ocurrido en Mina Los Colorados. "En los últimos años, CAP ha vivido períodos particularmente exigentes, marcados por la toma de decisiones difíciles, la revisión de modelos de negocio y el fortalecimiento de capacidades internas. Ha sido un proceso intenso y profundo, pero necesario", escribió Rassmuss en su última carta como presidente de la compañía.