Según el decreto Nº333 dado a conocer, esta medida impacta de forma especialmente grave a la región de Magallanes, donde se registra una reducción de $2. 254 millones de pesos en transferencias corrientes, además de recortes en áreas sensibles como gastos en personal y bienes y servicios de consumo. En el caso del Hospital Clínico de Magallanes, el único centro de alta complejidad en la región, se confirma un recorte de $1.

036 millones de pesos, lo que pone en riesgo el funcionamiento normal de prestaciones críticas para la comunidad. “Parece que para el Presidente Kast también es una metáfora decir que los recortes de presupuesto no iban a afectar derechos sociales. Con este hachazo a la salud pública en Magallanes da cuenta que a este Gobierno no le importa las dificultades que ya tenemos en salud debido a las distancias, el clima y la falta de especialistas”, señaló la parlamentaria Javiera Morales.

Además, advirtió que estos recortes pueden traducirse en menos atención, mayor espera por cirugías, disminución de insumos, retrasos en tratamientos y sobrecarga del personal sanitario, afectando directamente a miles de familias. “Cuando se recorta en salud, no se recorta en números: se recorta en diagnósticos oportunos, en tratamientos, en medicamentos y en vidas. Este tipo de decisiones son inaceptables y profundamente irresponsables”, agregó.

La diputada también expresó preocupación por el impacto en la Atención Primaria, considerando que el documento consigna recortes en el Fondo Nacional de Salud para Atención Primaria, así como en prestaciones institucionales. Finalmente, la legisladora anunció que ya solicitó explicaciones formales al Ministerio de Hacienda y a la Dipres mediante un oficio, además de exigir que estos recortes sean revertidos o compensados con urgencia. “Vamos a defender la salud pública en Magallanes con fuerza.

No vamos a permitir que el Hospital Clínico ni nuestra red asistencial se debiliten por decisiones ideológicas de este Gobierno”, concluyó.