La Ley Miscelánea del Gobierno no solo abrió un flanco con la oposición, sino que también detonó un conflicto interno en el Partido de la Gente, donde la línea política del liderazgo comenzó a chocar con la posición de sus propios diputados. Pese a que el excandidato presidencial y líder del PDG, Franco Parisi, fue categórico en recomendar rechazar el proyecto, en la bancada comenzaron a emerger voces que apuntan en la dirección opuesta, abriendo un quiebre en uno de los bloques clave para la tramitación de la iniciativa. “Esa va a ser mi recomendación a los diputados”, afirmó Parisi, insistiendo además en que el Gobierno equivocó la estrategia al presentar la propuesta antes de dialogar con el Congreso.
Sin embargo, esa postura no logró alinear completamente a sus parlamentarios. El diputado Javier Olivares sostuvo que “yo quisiera votarlo a favor porque va a significar un apoyo al gobierno”, aunque condicionó su respaldo a conocer en detalle el contenido del proyecto. En la misma línea, el diputado Cristián Contreras fue aún más explícito al marcar distancia con el liderazgo partidario.
“Franco no puede ordenarle a los diputados de la bancada cómo votar”, señaló, confirmando además que apoyará la idea de legislar. “Lo estudiaré en detalle para apoyar todo lo que sea beneficioso para los chilenos (…) y buscaré los puntos de entendimiento para mejorar el proyecto”, agregó. Las diferencias internas se producen en paralelo a una estrategia de negociación con el Ejecutivo.
El jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, sostuvo reuniones con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, para explorar posibles ajustes a la iniciativa, en un intento por acercar posiciones, aunque aseguró que la idea de la bancada es “rechazar una ley macedonia que no está pensado en la clase media. Nosotros pusimos ideas sobre la mesa y no se recogieron”. “No hay FUT, devolución del IVA a los pañales, no hay devolución de los medicamentos, no hay rebaja del IVA a la canasta básica.
No tiene ningún sentido”, agregó Valenzuela. El diputado Fabián Ossandón, por su parte, afirmó que esperan conocer los detalles técnicos “y la letra chica” de la iniciativa. Desde el bloque, no obstante, persisten las críticas al contenido del proyecto, al que han cuestionado por no incorporar medidas orientadas a la clase media, como rebajas al IVA en productos básicos o beneficios específicos para ciertos sectores.
Con todo, el escenario deja en evidencia una tensión no resuelta en el PDG: mientras su dirigencia fija una línea crítica frente al Gobierno, parte de su bancada se abre a respaldar la iniciativa, configurando un cuadro de indisciplina que podría ser decisivo en el trámite legislativo.