En materia educacional, se anunció una iniciativa para suspender por 4 años el ingreso de nuevas instituciones de Educación Superior al sistema de financiamiento institucional para la gratuidad, regulado en la Ley 21. 091. Aunque ayer el Presidente no abordó detalles en torno a la medida tendiente a poner los 30 años de edad, como límite para acceder gratuidad universitaria, este jueves el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, especificó la medida.
"Lo hemos planteado en el proyecto de hasta 12 años desde el egreso del colegio o de la enseñanza secundaria", es decir, los 30 cuando el egreso es a los 18 años. En educación superior, descartó el fin de la gratuidad vigente, pero sí detalló -respecto a la medida señalada por el Presidente Kast- que habrá "una moratoria transitoria al ingreso de nuevas instituciones de educación superior a la gratuidad" por cuatro años. Quiroz argumentó que el gasto en gratuidad "escapó a toda proyección" y que pasó de una estimación de $0,9 billones de pesos a "$2,2 billones de pesos".
Oficialismo El diputado Sergio Bobadilla (UDI), presidente de la comisión de Educación de la Cámara, planteó que "esta es una decisión que apunta en la dirección correcta, porque introduce un necesario criterio de responsabilidad y focalización en el uso de los recursos públicos". En esa línea, cuestionó que actualmente, "este beneficio ha crecido a un ritmo muy acelerado, pero ademas arrastra un desajuste importante producto de los cálculos errados que se hicieron en un inicio, lo que ha provocado una preocupante brecha entre lo presupuesto y lo que efectivamente se ha gastado". "Por lo mismo, más que seguir ampliando el beneficio sin ningún control, lo que corresponde es ordenar el sistema y asegurar que la gratuidad legue efectivamente a quienes más la necesitan.
Esta tiene que ser una verdadera herramienta de equidad real, y eso implica garantizar que los escasos recursos con los que cuenta el Estado estén bien dirigidos y sean sostenibles en el tiempo. Esta es una decisión que permitirá dar certeza a las familias y a los actuales beneficiarios", cerró. Por su parte, el también integrante de la comisión de Educación, diputado Luis Pardo (RN), opinó que "la gratuidad tiene sentido en la medida que aquellos alumnos que acceden a la enseñanza superior y pueden financiar su educación gracias a la gratuidad tengan, efectivamente, un cambio relevante en en sus vidas, accedan a mayores remuneraciones y a profesiones, las cuales puedan ejercer de acuerdo a su vocación".
"Desgraciadamente, están apareciendo muchas carreras que no cumplen esas expectativas, carreras a veces cortas, que tienen poco campo laboral, en las cuales el estado invierte una suma importante de sus recursos. Recordemos que la gratuidad ya se empina por sobre los dos mil millones de dólares al año, y, por lo tanto, no es justo que entre todos los chilenos financien procesos educativos que no tienen como resultado la finalidad social que busca la gratuidad. Y por eso me parece razonable que se revise ese aspecto", subrayó.
Oposición Desde la oposición hubo cuestionamientos de integrantes de la comisión de Educación. La diputada PC, Daniela Serrano, sostuvo que, a su juicio, "esta es una de las medidas que ha tomado el gobierno para anunciar recorte de la gratuidad y no hacerlo de manera explícita, y hoy día no quieren afrontar este debate". "Creo que en ese sentido, y tal como se lo dijimos, por ejemplo, con el proyecto de Escuelas Protegidas, en vez de estar recortando la gratuidad, que den el debate sobre un mecanismo de financiamiento, y si específicamente están de acuerdo con la gratuidad.
Yo creo que el gobierno no tiene una convicción democrática, quiere retroceder en un avance muy importante que se dio en este Congreso Nacional sobre el acceso a la educación, un debate que costó décadas sacar en este país", zanjó. En tanto, la diputada del FA, Emilia Schneider, criticó que "esto es solo una muestra más del desprecio de este gobierno a la gratuidad universitaria". "Han buscado todas las formas de debilitar esta valorada política pública, excluyendo así a los sectores que menos tienen de la educación superior.
No es falta de recursos, es falta de voluntad política y una forma de seguir restringiendo el derecho a la educación, como ya han anunciado con los límites de edad", sostuvo.