“Desde las pymes estamos muy preocupados por los aumentos del combustible y su futuro, la situación del Mepco que no queda claro si continuará o no. Alzas mayores sin duda son preocupantes para el costo de nuestras empresas”, señaló. El escenario abre un debate sobre cómo compatibilizar la sostenibilidad fiscal con la necesidad de contener los costos energéticos, en un contexto que ya comienza a afectar tanto a los hogares como al sector productivo.