Treinta años después de que fuera publicado su primer libro, “En voz baja”, la premiada autora Alejandra Costamagna llega con una novela de escritura exquisita y envolvente: “Dónde puedo dejarlo” (Anagrama). Para conversar sobre ella, Alejandra estuvo con Ana Josefa Silva y Marco Antonio de la Parra en el programa “Del Fin del Mundo”, de BioBioTV. Como si fuera una pista, anota dos citas con las que el lector se encuentra al abrir el libro.

Una, de Anne Carson: “¿Por qué aferrarse a todo esto? Y yo dije ¿Dónde puedo dejarlo? ”.

Y es que la historia que desgrana Alejandra, que se vuelve apasionante y sin pretenderlo explícitamente, misteriosa, es la de dos amigas muy unidas, desde el liceo y luego en la universidad: Mara y Manuela. Y en esas tres primeras páginas sabemos que Mara se sube a una micro, como habitualmente, pero en realidad se va. ¿Por qué?

¿A dónde? ¿Hasta cuándo? Son las preguntas que atormentarán a Manu (y al lector) durante muchos días, semanas y meses.

“Me muero si no llegas, dijo. O puede que haya sido te mato si no llegas”. Alejandra, que fue finalista del Premio Herralde con “El Premio del Tacto”, reconoce que tomó riesgos en la escritura y estilo de esta novela y que se jugó por ellos.

Por ejemplo, con el siempre complejo uso de la segunda persona singular (el tú) con que narra buena parte de la novela, mezclándolo con la tercera. Y aunque hay una historia que se va develando, lo que transmite lo hace desde las emociones interiores: pensamientos, emociones, imaginación. Cómo construyó “Dónde puedo dejarlo”, qué o quiénes la inspiraron es lo que nos contó Alejandra en una fascinante e imperdible conversación.