Organismos públicos y Carabineros realizaron este nuevo operativo en el sector. - Tal como se había anunciado y solicitado por parte de los propios locatarios establecidos, se ha fortalecido el trabajo de fiscalización en la feria de Diego de Almagro, desarrollando estos operativos con mayor frecuencia para combatir los delitos e incivilidades que se registran en el sector. En así que uno de los focos que más ha concentrado el esfuerzo durante el último tiempo, es el control y combate contra las cocinerías ilegales, dado que los productos que ahí se venden y consumen, no cuentan con ninguna autorización sanitaria que resguarde la inocuidad y salubridad de los alimentos.
Durante la jornada de ayer domingo, personal de la Delegación Presidencial Provincial (DPP), Carabineros, municipio y Autoridad Sanitaria, realizaron este nuevo trabajo de fiscalización que dejó como resultado la detención de dos personas por el delito de receptación, y el decomiso de cientos de alimentos que eran comercializados sin autorización alguna. Al respecto, el delegado presidencial provincial de San Felipe de Aconcagua, Sebastián Caldera, señaló que «fue un operativo bastante exitoso, nos pudo acompañar el apoyo de la municipalidad, el apoyo de Carabineros y también la fiscalización de la Autoridad Sanitaria; es voluntad y espíritu de todos los entes competentes de al menos controlar esto. No vamos a parar, vamos a seguir en estos habituales controles, esperamos que sean igual de exitosos».
En este contexto, la autoridad provincial agregó que «esperamos que los que incumplan la ley, entiendan las cosas que se pueden hacer y las que no se deben hacer. Destacar a la Autoridad Sanitaria, la municipalidad y, por supuesto, Carabineros de Chile», comentó. Según se detalló desde la Delegación Presidencial Provincial de San Felipe, las personas detenidas corresponden a E.
M. R. A.
, mujer de 67 años y J. W. M.
, hombre de 40 años de edad, ambos detenidos por receptación de carros de supermercado. Además, se logró el decomiso de 200 empanadas, una cocinilla a gas, tres carros de supermercado, 60 jugos naturales, 120 sopaipillas y 200 ‘calzones rotos’. Todos estos alimentos eran vendidos sin ninguna autorización sanitaria.