Durante la entrevista, Arnauz comentó cómo fue preparando el equipo y reveló una medida que tomó. Restringir el uso de celulares a las jugadoras. "Nosotros le mostramos a las niñas que para lograr algo hay que perder algo, no se puede tener todo (...

) Sabían que era un sacrificio dentro de todo, pero lo entendieron y por eso fue un premio al esfuerzo", comentó. La ecuatoriana hizo un plan y puso reglas claras. "Las jugadoras no podían subir nada a redes sociales dentro de lo que sea concentración, selección.

Para evitar comentarios en redes sociales, cosas que ellas buscan. Publican algo y buscan ver que sus personas cercanas comenten esta interacción. Para nosotros que ellas pudieran concentrarse al 100% fue una de las dinámicas.

La otra es que dentro de las actividades -como desayuno, almuerzo, cena o reuniones técnicas- el celular lo tenían que dejar en la habitación. No lo podían ni llevar en el short porque eso a veces era una distracción. Cuando llegaban al camarín, tenían 10 minutos para despedirse de sus familiares, amigos, etc.

, y de ahí tenían que depositar el celular en una cajita. Cuando terminaba el partido, iban a hacer terapia, se bañaban y se vestían, recién podían tomarlo. Eso sirvió mucho para conectarse en el camarín, para conectarse en las actividades, para conocerse y estar", narró.

"Las chicas lo agradecieron. Nos dijeron 'profe, realmente pudimos sentir lo que era compartir'. Fue muy bonito entender para ellas que no todo pasa por un celular.

Antes no se hacían las cosas así, uno conversaba, enviaba cartas. Ahora la tecnología no lo permite mucho, pero logramos conectar en ellas ese tú a tú, esa parte de persona y compartir las emociones a través de las vivencias, no de un celular", cerró.