El abogado de la tecnológica presentó en el juicio, que comenzó el pasado 28 de abril, varios correos electrónicos de los asesores de Musk en los que se discutían los posibles porcentajes de participación accionaria del magnate si la empresa dejara de ser sin fines de lucro. OpenAI fue lanzada en 2015 cuando Altman, Brockman, Musk y otros fundadores buscaban avances en la inteligencia artificial (IA). Musk aportó cerca de 45 millones de dólares pero en 2017 su relación con Altman, que ha sido el rostro de la tecnológica, se deterioró tras los supuestos retrasos de lograr sus objetivos.
Un año después, el dueño de Tesla se retiró de la junta directiva y dejó de hacer aportaciones. En 2019, OpenAI pasó de ser una compañía sin ánimo de lucro a una estructura de beneficio limitado.