El gobierno de Donald Trump implementó una nueva directiva que modifica el proceso de solicitud de visas en EEUU, con el objetivo de limitar posibles pedidos de asilo. A partir de ahora, los funcionarios consulares deberán incluir preguntas obligatorias sobre la situación personal de los solicitantes en sus países de origen. La medida establece que cada solicitante deberá declarar formalmente si ha sufrido violencia o si teme sufrirla al regresar a su país, lo que introduce un filtro más riguroso dentro del sistema migratorio.
Lee también... Estados Unidos podría ampliar el veto migratorio a otros 36 países que están siendo analizados Sábado 14 Junio, 2025 | 18:17 EEUU por visas de asilo El cambio central en la política de visas estadounidenses se basa en dos preguntas clave: -Si la persona sufrió daños o maltratos en su país de origen. – Si teme sufrir persecución o violencia al regresar.
Para que la visa sea aprobada, el solicitante deberá responder “no” a ambas preguntas. En caso contrario, el trámite será rechazado de manera automática, lo que representa un endurecimiento significativo en el acceso a visas de no inmigrante. New U.
S. Visa Rules Could Block Asylum Path The Trump administration now requires consular officers to ask nonimmigrant visa applicants if they fear returning home and to deny visas on that basis. The asylum door is moving from the border to the embassy.
#USImmigration… — Murthy Law Firm (@murthylawfirm) April 28, 2026 La medida apunta directamente a reducir el número de personas que solicitan asilo en Estados Unidos. Bajo la legislación vigente, los extranjeros pueden pedir protección una vez dentro del país si demuestran un “temor fundado” de persecución. Sin embargo, esta nueva normativa funcionaría como un filtro previo, evitando que potenciales solicitantes de refugio lleguen siquiera a ingresar al territorio estadounidense.
El endurecimiento de las restricciones migratorias se da en un contexto de tensión judicial. Un tribunal federal de apelaciones consideró ilegal el argumento de una supuesta “invasión” en la frontera con México utilizado anteriormente para restringir el ingreso de migrantes. Este fallo abría la puerta a una mayor protección para quienes buscan asilo, pero la administración de Trump anticipó que apelará la decisión para sostener su enfoque restrictivo.
La nueva política generó cuestionamientos por parte de organizaciones como Refugees International, que advierten sobre el impacto en los derechos de las personas migrantes. Desde ese sector sostienen que exigir a los solicitantes negar cualquier temor de persecución podría impedir que quienes necesitan protección internacional accedan a un proceso de asilo, dejándolos sin alternativas legales.