Sin embargo, la embajada contempla la posibilidad de que algunos no quieran o no puedan hacerlo y les pide "mantenerse alerta, pasar desapercibidos y estar preparados para refugiarse en un lugar seguro durante períodos prolongados", así como "contar con provisiones de alimentos, agua, medicamentos y otros productos esenciales". También les solicita que eviten "reunirse en áreas asociadas con Estados Unidos o con grupos de otros ciudadanos estadounidenses" ya que podría ponerlos en riesgo. Dificultad para salir de Irak El Gobierno de Estados Unidos se ofrece a prestar ayuda a los ciudadanos que quieran salir de Irak, ya que las vías para las salidas no son sencillas.
El espacio aéreo está cerrado y no hay vuelos comerciales desde allí, pero sí se mantienen abiertas las rutas terrestres hacia Jordania, Kuwait, Arabia Saudita y Turquía, aunque puede haber largas demoras. La petición de salida de Irak a ciudadanos estadounidenses es una más de las consecuencias del ataque estadounidense e israelí a Irán que empezó el pasado 28 de febrero y que acabó con la vida del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí.