El subsecretario de Estado, Christopher Landau, reafirmó el reconocimiento de Washington a la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, calificando la propuesta de autonomía impulsada por Rabat como “la única base de una solución justa y duradera” . Las declaraciones se produjeron tras una reunión en Rabat con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, en el marco de una gira diplomática que también incluyó Argelia, en una señal de que la administración estadounidense busca reactivar negociaciones en torno al conflicto. Presión para destrabar el conflicto Durante la conferencia de prensa, Landau subrayó que el diferendo territorial “no puede esperar indefinidamente”, enfatizando la necesidad de avanzar hacia una solución concreta bajo el marco de la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU .
En esa línea, el mensaje transmitido desde Washington apunta a que tanto Argelia como el Frente Polisario consideren la propuesta marroquí como base de negociación, lo que implicaría un giro relevante en la dinámica del conflicto, históricamente estancado. Entre los escenarios planteados se incluye un eventual acuerdo que permita el retorno de refugiados y el desmantelamiento de los campamentos en Tinduf, en territorio argelino. El diplomático estadounidense también destacó el interés de su país en promover inversiones en la zona, señalando que Estados Unidos respalda a sus empresas para desarrollar negocios en el Sáhara .
Además, reafirmó el compromiso de Washington de trabajar junto a la ONU y las partes involucradas para alcanzar una solución política al conflicto, en un contexto internacional marcado por la transición desde esquemas multilaterales tradicionales hacia alianzas más flexibles. Relación estratégica con Marruecos Landau valoró la histórica relación entre Estados Unidos y Marruecos, que calificó como una alianza de más de 250 años, destacando al país africano como un “socio indispensable, estable y estratégico” en la región . En ese marco, también celebró la adhesión de Marruecos a los Acuerdos de Artemisa, iniciativa internacional que regula la exploración espacial con fines pacíficos, lo que refleja —según indicó— la expansión de la cooperación bilateral hacia nuevas áreas.
El renovado respaldo estadounidense a Marruecos se produce en un momento de cambios en el equilibrio geopolítico del norte de África, donde el conflicto del Sáhara Occidental sigue siendo un punto crítico.