Marroni señaló al medio italiano La Repubblica, que creía que los buzos podrían haber tomado accidentalmente un pasaje equivocado cuando intentaban salir de las cuevas, de las cuales "no había salida". Según explicó Marroni, se puede acceder a la cueva cercana a Alimathà buceando a 50 metros de profundidad, momento en el que se abre una gran caverna luminosa. Sin embargo, el túnel de unos 30 metros que une la caverna principal con una segunda cámara submarina presenta una visibilidad muy reducida.

ChilePeajes.cl
PRO

Calcula Peajes y Combustible

Reportes PDFMapa de peajesHasta 9 ejesTags Baja·Alta
Calcular →

Para regresar a la superficie, los buceadores debían volver a atravesar ese estrecho corredor, aunque las condiciones dentro de la cueva podían resultar desorientadoras, explicó la especialista Marroni al medio citado. Uno de los principales riesgos estaba en la formación de un banco de arena elevado ubicado en uno de los extremos de la segunda cámara, que podría dar la impresión de ser una "pared". Esa formación habría generado una "ilusión visual" capaz de llevar a los buceadores hacia un camino sin salida, en vez de guiarlos hacia la salida correcta.

Según los cálculos de Marroni, las víctimas utilizaban tanques con una capacidad aproximada de 12 litros, lo que les habría dado tan solo 10 minutos para visitar la segunda cueva. Bajo esa hipótesis, si los buceadores ingresaron por el trayecto equivocado, el margen para escapar se habría reducido aún más, ya que el pánico acelera el consumo de oxígeno. "Darse cuenta de que se está avanzando por el camino incorrecto y que queda poco aire puede ser aterrador.

En ese momento la respiración se acelera y el oxígeno se consume mucho más rápido", concluyó.