Pasadas las últimas exposiciones del viernes en Chile Day, la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, subió al escenario para cerrar la jornada con un mensaje a inversionistas extranjeros marcado por cautela macroeconómica y modernización financiera. Tras agradecer una vez más la invitación al encuentro en Nueva York -ciudad a la que dijo tener un especial aprecio-, la economista repasó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la economía chilena y delineó las prioridades regulatorias del instituto emisor para este año. Su mensaje tuvo un tono prudente.
Frente al deterioro del escenario internacional y el reciente salto inflacionario, Costa evitó adelantar movimientos en tasas, aunque reiteró el compromiso del Banco Central con la meta de inflación de 3%. Inflación bajo presión La presidenta del Banco Central advirtió que el conflicto en Medio Oriente ha agregado una nueva fuente de incertidumbre global, especialmente por su efecto en el precio del petróleo y materias primas. “El panorama no es simple de analizar.
Por una parte, no se puede descartar que esto sea solo un shock transitorio sobre la inflación y que, después de algunos trimestres, su impacto en la economía se diluya”, sostuvo Costa ante inversionistas. Sin embargo, también dejó abierta la puerta a escenarios distintos para la trayectoria de la Tasa de Política Monetaria (TPM), dependiendo de cómo evolucionen las presiones inflacionarias en el mediano plazo. Según explicó, el Banco Central mantiene una postura de “wait and see”, acumulando antecedentes antes de tomar nuevas decisiones.
La exposición coincidió además con un dato que sorprendió al mercado: el IPC de abril que elevó la inflación anual a 4%, desde el 2,4% registrado en febrero, el mayor salto en cuatro años. “Se trata de un aumento significativo de la inflación en apenas un par de meses, que responde en gran parte al impacto directo de los mayores precios de los combustibles sobre el IPC”, señaló Costa. Pese a ello, destacó que el shock externo encontró a Chile en una posición más resiliente que en episodios anteriores: con expectativas inflacionarias ancladas, una economía “balanceada” y la TPM dentro de rango neutral.
“Estimamos que ello nos da cierto espacio para actuar con prudencia”, indicó. Pagos instantáneos y stablecoins: la nueva hoja de ruta del Central Pero no todo fue macroeconomía. En la segunda parte de su intervención, Costa aprovechó de mostrar a inversionistas la agenda de modernización financiera del Banco Central, con foco en pagos digitales y regulación de nuevos activos.
“Este año, nuestra agenda se enfoca en dos prioridades: fortalecer el sistema de pagos instantáneos, en particular su extensión hacia pagos de persona a comercio, y desarrollar un marco regulatorio para las stablecoins”, afirmó. La autoridad explicó que, aunque Chile fue pionero en transferencias electrónicas inmediatas, el uso todavía está concentrado en operaciones entre personas y no ha logrado masificarse hacia comercios. El objetivo ahora es avanzar hacia pagos interoperables, abiertos y competitivos.
“La visión del Banco Central es avanzar hacia un sistema con múltiples canales de pago, donde distintos instrumentos coexistan y compitan, permitiendo que los usuarios elijan según sus preferencias, costos y condiciones”, sostuvo. En esa línea, adelantó que el instituto emisor publicará cambios regulatorios durante los próximos meses. “Nuestro objetivo es publicar en consulta, durante el tercer trimestre de este año, los ajustes necesarios a distintas normativas bancarias que nos permitan avanzar en el fortalecimiento de los pagos instantáneos”, afirmó.
Respecto de las stablecoins, Costa dijo que el Banco Central trabaja en un enfoque gradual, incluyendo asistencia técnica del FMI y conversaciones con actores de mercado, con miras a someter un marco regulatorio a consulta pública hacia fines de este año y avanzar a una regulación en 2027.