El Barrio Inglés de Coquimbo, hoy convertido en un importante atractivo turístico, posee una extensa historia ligada al desarrollo y consolidación de la comuna. Su origen se remonta al siglo XIX, impulsado por la llegada de inmigrantes británicos atraídos por la minería y el auge portuario. Esta presencia fue tal que incluso se estableció un vicecónsul en el puerto, quien, tras su fallecimiento, fue sepultado en el Cementerio Inglés.

Desde sus inicios, el sector se caracterizó por sus casonas de pino oregón —material que llegaba desde Estados Unidos en barcos— y por una arquitectura de dos pisos, con balcones, fachadas de latón o calamina y techos a dos aguas, reflejo del diseño europeo de la época. Estas construcciones, además, demostraron gran resistencia, lo que permitió que el barrio sobreviviera al tsunami de 1922. Hoy, es una zona de conservación histórica que combina gastronomía, cultura y bohemia.

Aunque su nombre está asociado a la influencia británica iniciada alrededor de 1840, el crecimiento del barrio también se vio impulsado por profesionales y empresarios como los arquitectos Robert Owen y Joseph Bradford. Con el paso del tiempo, el sector experimentó un progresivo deterioro, acompañado por la desaparición de sus propietarios originales. Algunos retornaron a Inglaterra, mientras que otros permanecieron en la zona hasta el final de sus días.

Sin embargo, su declaración como Zona de Conservación Histórica permitió la restauración de antiguos inmuebles, que hoy albergan pubs, cafés y centros culturales. En su núcleo se encuentra la reconstruida Plaza Vicuña Mackenna, que incorpora elementos modernos sin perder su valor patrimonial, rodeada de hitos como el ex Hotel Inglés, la Biblioteca Municipal —donada por el doctor Guillermo Francis Jones— y el restaurado Hotel Palace. En la actualidad, especialmente durante el verano, el Barrio Inglés se revitaliza con rutas turísticas como “La Ruta del Carpintero Inglés” y recreaciones históricas de estilo victoriano, iniciativas que buscan mantener viva la memoria del puerto entre 1837 y 1901.