El cobre volvió a tomar fuerza este lunes y cerró en su mayor nivel desde enero, pese a la persistente incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y al estancamiento de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Según cifras de la Bolsa de Metales de Londres (LME), el metal rojo avanzó 1,7%, al transarse en US$6,20197 la libra, frente a los US$6,09855 registrados el viernes. Se trata de su precio más alto desde el 29 de enero de este año, cuando alcanzó su máximo histórico de US$6,27953 por libra.

Con este resultado, el promedio mensual del cobre llegó a US$6,02254 la libra, mientras que el promedio anual subió a US$5,84418. El avance se produjo en una jornada en que los mercados continuaban monitoreando el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Pese a que el Presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó la última propuesta de paz iraní, calificándola como "totalmente inaceptable", los metales industriales operaron al alza.

De acuerdo con Bloomberg, los principales contratos de la LME registraron ganancias, luego de que el índice combinado de precios de la bolsa cerrara el viernes en un máximo histórico. El cobre, en particular, ha mostrado resiliencia frente a la guerra en Medio Oriente. Aunque al inicio del conflicto los precios sufrieron caídas por el temor a un impacto sobre la economía global, el mercado parece haber dejado atrás ese primer ajuste.

"El mercado ha superado el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán, y el cobre ahora tiene su propia tendencia de precios definida", señaló a Bloomberg Jia Zheng, gerente de operaciones de Suzhou Chuangyuan Harmony-Win Capital Management Co. Según el ejecutivo, el impulso responde principalmente a factores propios del mercado del metal, como la estrechez de suministro y la caída de inventarios en China. China, tecnología limpia y oferta ajustada El repunte también se explica por las señales de demanda provenientes de China.

Las exportaciones del gigante asiático crecieron 14% anual en abril, con un fuerte dinamismo en envíos vinculados a tecnología limpia, segmento intensivo en consumo de cobre. A ello se suma la demanda asociada a la transición energética y al sector defensa, dos áreas que han reforzado las expectativas estructurales sobre el metal rojo. Analistas de Citigroup plantearon que estos factores, junto con los problemas de suministro, podrían dar mayor soporte al cobre incluso en escenarios más adversos, como una interrupción prolongada del estrecho de Ormuz.

Los operadores también siguen de cerca las turbulencias en China provocadas por una ofensiva regulatoria contra mecanismos de financiamiento respaldados por metales. Ese fenómeno ha limitado la oferta de chatarra, reduciendo el descuento habitual entre el cobre reciclado y el refinado.