Gonzalo Garín es experto en Seguridad Humana, ingeniero en prevención de riesgos con diplomados en seguridad humana, seguridad privada y experto en gestión de riesgos de desastres. Habla desde la experiencia de desempeñarse durante 30 años en Carabineros de Chile, una carrera que lo mantuvo durante años como parte del equipo OS9 de Investigación Organizaciones Criminales en Santiago y Puerto Montt. Justamente en esta última ciudad debió investigar el caso ocurrido en 2019 al interior del Patagonia College, donde un adolescente de 14 años baleó a un compañero de curso, pero iba decidido a permutar las 16 balas cargadas en el revólver que portaba.

De este ahí se especializó en delitos relacionados con ataques masivos o atacantes activos, que irrumpen en lugares públicos, especialmente colegios y centros comerciales con el objetivo de matar. Se ha capacitado principalmente en Estados Unidos y, desde esa visión especializada, conversa con El Divisadero sobre lo ocurrido esta semana en el Colegio Kalem de Puerto Aysén. Si bien, originalmente la entrevista estaba acordada antes de que ocurrieran estos hechos, la contingencia nos permite que este tipo de hechos está más cerca de ocurrir en nuestra región de lo que, quizás, pensábamos.

Viendo lo que ocurrió en Calama, podríamos pensar que en Aysén estamos muy lejos de una situación similar. En su experiencia, ¿es así? ¿Estamos lejos de este tipo de incidentes?

"Primero que todo, esto parte de experiencias de otros países. Chile no tiene un protocolo para este tipo de fenómeno de los ataques activos ni los ataques masivos. La experiencia es basada en lo que ocurre en otros países.

Lo que ocurre posterior a un ataque como fue el de Calama, donde tenemos una persona fallecida, cinco lesionados y había una planificación, se diferencia mucho y ahí donde yo digo que este ya no es un tema de convivencia escolar. Hoy día se está abordando esto como un tema de violencia escolar. Esto va más allá, porque tiene una planificación, esto se llama violencia planificada.

Hay una planificación previa, hay adquisición, hay logística. La investigación ha arrojado que este chico tenía un cuaderno con todo pensando, con la planificación, donde incluso decía que su objetivo era los niños primero básico. Estamos hablando algo bastante fuerte, adquirió una katana, adquirió cuchillo, había sustraído dinero a su madre, al parecer, para adquirir todos los elementos.

Tenía planificado ser abatido por Carabineros". Este es un fenómeno estudiado por especialistas… "Era toda una planificación, es una emulación de lo que pasó en Columbia (EE. UU.

) el año 99 y esto, este fenómeno se llama Copycate, que es el simulador o imitador. Basta que exista un fenómeno por sí solo para que surja una serie de imitadores que pueden ser imitadores pasivos, como el caso de las amenazas que han ocurrido desde el día siguiente que fue Calama, y comienza toda esta escalada de amenazas que hasta el día de hoy llegó a Puerto Aysén". ¿Cómo hay que tomar este tipo de casos?

"Yo veo las redes sociales y, en general, todavía vivimos en un sesgo que se llama el sesgo de normalidad, de que las cosas no están pasando y que las cosas malas no pasan. Acá la región de Aysén, con mayor razón. Nosotros estamos incluso más en esa burbuja de que las cosas malas pasan de Puerto Montt hacia el norte.

Tengo que decirles que no. Aquí pasan cosas malas, siempre han ocurrido cosas malas y van a pasar cosas malas. Somos una sociedad donde van a haber personas buenas y personas malas.

Eso es imposible de controlar. Estamos más alejados, sí, pero hoy día tenemos globalización. Por lo tanto, ese alejamiento físico, la globalización, la conexión a Internet, las redes sociales, lo acorta totalmente.

Hay una inmediatez de la información. Lo que ocurrió en Calama, inmediatamente activa estas mentes desordenadas que tienen planificado a lo mejor hacer algo. En las redes sociales todo el mundo o gran parte habla de que estas son malas bromas.

No, esto no son bromas. Y eso hay que abordarlo así. Hay que hacer un trabajo bien fuerte a nivel escolar, hacia arriba, a toda la comunidad escolar o estudiantil.

Esto no puede ser considerado una broma". No estamos hablando de un delito común… "El tema del fenómeno de los ataques masivos tiene que ser tratados como tal, como un fenómeno independiente. Es un fenómeno delictual, pero independiente de cualquier otro y distinto de cualquier otro.

Hay una planificación y el ataque está centrado en algo, en lograr un objetivo. Y ese objetivo generalmente termina con el suicidio del perpetrador, con el abatimiento del perpetrador por parte de las policías, o como fue el caso de Calama, que eso fue espontáneo, que un compañero de curso lo tacleó y lo pudo neutralizar". Y en este caso del Colegio Kalem, ¿también se puede hablar de una especie de eventual imitador, aunque hablemos solo de la amenaza?

"El copycate trae de la mano amenazas reales y amenazas ficticias. En Chile no habíamos tenido un fenómeno así, exceptuando el 2019 de Patagonia College en Puerto Montt, donde hubo un ataque activo. Me tocó investigarlo, estuve desde el minuto cero en ese procedimiento, por lo tanto lo conocí, y conozco todo lo que viene después.

Cuando me preguntan si esto puede ocurrir, ya siempre digo: 'Tarde o temprano iba a ocurrir'. Y no va a ocurrir en Santiago, no va a ocurrir en Concepción, va a ocurrir en el norte o en el sur de Chile, que es más o menos la dinámica de los ataques activos. Cuando ocurren estos ataques, hay personas que ya han estado ideando una situación similar, pero no la han llevado a la práctica.

En ocasiones este tipo de ataque hace que esa persona que quería hacerlo, pero no estaba decidida, lo haga. Antiguamente, era típico que aparecía una llamada telefónica al colegio, hay una bomba en la sala y se hacía la operación Dayse. Pero resulta que no había otro despliegue mayor que eso, porque tampoco Chile lo veía como una posibilidad de que esto ocurriera.

Y principalmente porque acá no tenemos acceso a las armas, como es Estados Unidos. Y ahí está el por qué yo digo que el tema del tirador activo cambia a un atacante activo, porque el chico de Calama no tenía armas de fuego y asesinó a una persona igual, porque tenía armas blancas. Entonces, estos que hacen esta pseudo broma de mal gusto, lo hacen solamente por capear una clase, una prueba, por llamar la atención de su grupo cercano.

Y muchas veces el grupo de amigos más cercano sabe de estas planificaciones. Cuando fue el ataque del Patagonia College, al entrevistar después a los niños, ellos decían -fueron aproximadamente 12 chicos que eran como el núcleo más cercano al autor- que él les había avisado el día anterior que no fueran porque iba a ocurrir algo. Ninguno de ellos lo tomó en serio, todos lo tomaron como una broma y no era broma.

Por eso yo digo que aquí hay que hacer un trabajo muy, muy potente en la base del problema y no en el problema". ¿Qué le parecen los anuncios que hoy hace el gobierno en esta materia? "Las políticas de gobierno que se están implementando ahora, que si bien son buenas, son medidas de reacción, pero no de prevención.

Porque la prevención no viene en que yo evito que entre un chico a la sala de clase o al colegio con un cuchillo. La prevención viene de que un niño no tiene por qué pensar en salir de su casa con un cuchillo para llevarlo al colegio. Ahí estamos hablando de prevención.

Lo otro ya es un tema reactivo, una respuesta. La revisión de las mochilas, los pórticos, control de metales, las medidas disciplinarias, son todas medidas buenas, ayudan o contribuyen a solucionar en parte el problema, pero no la base del problema. Chile tiene esa cultura que reaccionamos ante la emergencia y ahí empezamos a corregir y todo, pero en este tipo de hechos que ya ocurrió, lamentablemente van a volver a ocurrir, y eso lo digo muy responsablemente, porque estadísticamente vuelven a ocurrir.

Bastó que ocurriera un fenómeno para que después se repitiera dos o tres veces más. Porque esto tiene que ver con la salud mental, tiene que ver con el tema de la convivencia escolar, tiene que ver con la comunicación de la familia, tiene que ver con la sociedad en general". El procedimiento que realizó el colegio Kalem de suspender las clases, ¿está bien?

¿Cuánto tiempo debería el colegio quizás evaluar la situación? Digo, ¿basta con suspender las clases un día? "Lo primero es que toda amenaza tiene que ser considerada real.

Yo no puedo darme la libertad como sostenedor, como profesor, como paradocente, como apoderado, de no creer en una amenaza. Y la amenaza puede ser muy sencilla. La amenaza, la frase que salía en Kalem era una frase corta.

Lo más probable es que sea alguien dentro del colegio, un alumno, puede ser incluso ni siquiera un alumno, sino alguien que ingresó al colegio por otro motivo, no sé, un prestador de servicio que como broma decidió hacer esto. Insisto, esto es gente que hace bromas a veces, pero no mide las consecuencias. Tenemos que entender que una amenaza que después se diluye, que termina no siendo real, igual fue es un ataque masivo, no físico, porque moviliza policía, suspende clases, genera tensión psicológica, o sea, yo igual tengo pérdidas y si no se entiende así estamos mal.

Hay que ver el trasfondo de todo lo que significó. Yo, como papá de un niño de primero básico -poniéndome en el caso Calama- ¿con qué confianza vuelvo a mandar a mi hijo al colegio, después de lo que ocurrió, sabiendo que había un niño que quería matar a un niño de primero básico? " ¿Cómo evaluar cuándo es seguro volver a clases?

"El problema es que es un fenómeno sumamente complicado. Hay mucho estudio de cómo se comporta la mente de los atacantes activos, y son variadas, entonces uno no puede descartar que una amenaza que no se haya materializado el día de la amenaza, sí se pueda hacer después". ¿Cómo se aborda una situación tan tensa dentro de un establecimiento educacional?

"El Programa Integral de Seguridad Escolar (PISE), si bien aborda muchos temas, hoy hay que abordarlo como un fenómeno especial, que tiene especial atención, donde tienen que participar muchas personas, y personas del ámbito de la salud mental, hasta autoridades de la seguridad, la seguridad privada, personas que tengan conocimiento de cómo abordar o cómo minimizar la posibilidad de que ocurra uno de estos fenómenos. Esto también se hace educando a la mente. Ahí se diferencia, por ejemplo, un policía de un civil.

El policía se prepara para, en una situación que tenga que utilizar un arma, hacerlo. Y hay técnica y todo. El civil no.

El policía, si ve la amenaza de un arma de fuego frente a él, va a sacar su arma para disparar. El civil de partida no tiene arma, no va a reaccionar. Queda en shock, pasmado.

Pero eso tiene que ver con la preparación mental. Si yo no preparo, si yo no hago simulacro, yo no hablo de estos temas, yo no visibilizo esto, va a volver a ocurrir algo así y vamos a volver a lamentar que no tenemos un plan de emergencia, de evacuación, no se implementaron medidas para identificar a tiempo los sujetos de interés, como se le llama criminalísticamente. Para eso están los profesores, los compañeros.

Si ustedes se dan cuenta de lo que lamentablemente ocurre en Calama, estas dos inspectoras se acercan al baño porque advirtieron algo extraño de este chico. Ellas advirtieron algo extraño. Incluso la que lamentablemente fallece, saca un niño que llega a abrazarla, lo retira.

Trataron de enfrentar ellos esa situación y se encontraron con que este joven sale armado. Si a lo mejor hubiese habido una capacitación previa o alguien en algún momento hubiese dicho: hay que actuar de tales formas, no enfrenten un ataque… Pero si yo no converso eso, si yo trato de invisibilizar eso, las cosas van a pasar porque el mundo fluye así". Hay que empezar a enfrentar el tema y hablar de esto.

¿Qué cosas son posibles de hacer, incluso en un colegio con menos recursos? "Bueno, siempre es conveniente recurrir a expertos y obviamente no todos los colegios van a tener la posibilidad a lo mejor de contratar un experto, pero también está el Ministerio de Educación, el SLEP. Si la parte pública no tiene los medios para implementar medidas, para implementar protocolos, tiene que recurrir a la parte pública.

Y es el Estado el obligado en garantizar la seguridad. Esta es una obligación, es un derecho, eso está en la Constitución. El Estado tiene que garantizar nuestra seguridad y con mayor razón la seguridad de nuestros niños.

Hoy día estamos hablando de este fenómeno en un colegio, pero esto puede ocurrir en un mall, en un cine, en un edificio público". ¿Las policías están bien preparadas para enfrentar una emergencia como esta? "Yo soy un crítico de la central de comunicaciones de Carabineros, las personas no están preparadas en su gran mayoría, porque a mí me pasó muchas veces, siendo carabinero, que uno recuperaba los audios que eran de suma importancia, donde el operador tenía la posibilidad de obtener la mayor cantidad de datos posible, no lo hacían, les cortaban incluso, entonces mucha información que podía darme la persona que está en el lugar se perdía.

Entonces también aquí hay que educar a las policías, o sea, esta es una reforma completa, es un cambio a los paradigmas. Hoy tenemos la posibilidad de enfrentar un fenómeno que tarde o temprano se va a volver a repetir. No podemos decir si va a ser hoy, va a ser mañana, va a ser en un mes más, va a ser en diez años más.

No importa si es en diez años más. Es mejor, porque en diez años más vamos a tener una comunidad más preparada, vamos a tener comunidades educacionales preocupadas del tema, que han identificado sujetos de interés, por eso que aquí es multidisciplinario". No deja de ser preocupante lo que dice, viendo ahora la realidad regional, donde tenemos colegios en lugares apartados, sin policías especializadas.

¿Estarán preparadas las instituciones policiales en localidades como Cochrane, Chile Chico…? "Las instituciones yo creo que están sumamente bien preparadas para enfrentar delitos comunes. Yo no podría dudar de que el carabinero en Cochrane, ante un delito común, vaya a saber actuar, o el recién egresado de Cochrane, vaya a saber actuar, sería irresponsable en decir yo que no están preparados para delitos comunes.

Pero este no es un delito común. El GOPE yo creo que sí está preparado, está preparado porque ellos se entrenan para eso. Pero en Cochrane no hay GOPE.

Entonces, si me pasa eso, el carabinero, la patrulla de los dos carabineros que andan en la población, se van a tener que enfrentar a un fenómeno que no conocen, que no entienden cómo funciona la mente de un atacante activo, la mente del atacante activo dispersa, entonces cómo yo voy a enfrentar, cómo yo me enfrento a él. Voy a dialogar con él, pero no puedo dialogar cara a cara, o esa persona estando con un arma de fuego en la mano es una amenaza inminente". ¿Qué es lo que hay que hacer en caso de una emergencia como esta?

¿Qué es lo primero que hay que hacer? "Lo primero, si yo identifico un sujeto en actitud extraña, por ejemplo, es verano, hay 35 grados de calor y entra a la escuela una persona con abrigo largo y pasa montaña… Me tiene que llamar la atención. Si yo veo entrar a mi colegio una persona extraña que no se identificó en la puerta o que saltó una reja, yo tengo que llamar a Carabineros.

A lo mejor no enfrentarlo directamente, pero mirar a distancia qué es lo que está haciendo. Si yo tengo un ataque activo, lo primero es encerrarme en las salas de clase, en la sala de clase más cercana, cerrar la puerta, bloquear la puerta con todo lo que tenga. Impedir de que la persona ingrese a la sala de clase, guardar silencio, apagar luces, apagar los teléfonos, bajar el brillo de los teléfonos también.

Estadísticamente, los atacantes activos no pierden tiempo tratando de abrir puertas que están cerradas, porque como tienen que actuar rápido porque saben que la policía llega, saben que dentro de los cinco minutos la policía ya va a llegar. Ellos lo que quieren hacer para poder cumplir su deseo de matar, disculpe que suene así, pero esa es la realidad. Van a ir buscando las personas que puedan ir neutralizando rápidamente.

Bloquear la puerta ahí significa que yo tengo que entrar a la sala que yo encuentre. Si yo puedo escapar del lugar, tengo que escapar del lugar siempre en sentido contrario donde está el atacante, tendré que tirarme al suelo. ¿Podré salir corriendo?

Corriendo siempre, siempre y cuando me lo permita".