El dólar cerró con un fuerte salto de $11,2 frente al peso, en una sesión marcada por un deterioro del apetito por riesgo global, un fortalecimiento del billete verde a nivel internacional por la tensión en Medio Oriente y una caída del cobre. En concreto, la divisa estadounidense terminó sus operaciones más líquidas en $893,3 vendedor y $893 comprador. Al respecto, Felipe Sepúlveda, jefe de análisis para Admirals Latinoamérica, señaló que la jornada estuvo marcada por "un deterioro del apetito por riesgo global, un fortalecimiento adicional del dólar a nivel internacional y una baja del cobre".
En el frente internacional, explicó que "el dólar index se fortaleció y avanzó alrededor de 0,38%, ubicándose en torno a 98,08-98,39, su nivel más alto en cerca de una semana, en medio de una renovada búsqueda de refugio por la incertidumbre en Medio Oriente". "El mercado sigue atento a la posibilidad de una nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, mientras persisten las dudas sobre la continuidad de la tregua y el funcionamiento del Estrecho de Hormuz, un punto clave para el comercio energético global", agregó. En paralelo, el cobre retrocedió 0,5% hasta los US$6,01 por libra.
Sepúlveda advirtió que "al movimiento se sumó la preocupación por eventuales restricciones de oferta de insumos clave para la producción de cobre", y precisó que "ese escenario agrega presión sobre una cadena productiva sensible para Chile, aunque el impacto global por ahora sería acotado". Agustín Vargas, analista de mercado de Capitaria, sostuvo que "este movimiento responde principalmente a un deterioro en el escenario geopolítico, considerando que el miércoles 22 finaliza el alto al fuego en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que ha elevado la incertidumbre y generado mayor demanda por activos refugio, presionando al dólar a nivel global". De esta forma, dijo, "el tipo de cambio recoge fuerzas contrapuestas: un cobre aún firme, pero un contexto externo más incierto que favorece al dólar".
Para Vargas, de mantenerse esta presión por incertidumbre geopolítica, "el tipo de cambio podría extender su movimiento al alza en el corto plazo". "En términos técnicos, el tipo de cambio se mantiene en un rango entre los $885 y $895, con un sesgo levemente alcista mientras persistan los riesgos externos como principal catalizador del mercado", finalizó.