La semana partió con demanda de dólares, después de que este fin de semana no surgiera ningún anuncio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán para resolver la guerra. Al contrario, Teherán restauró el bloqueo del estrecho de Ormuz y Washington tomó control de un carguero iraní. El dólar-peso subía $ 3 a $ 880,8 en los primeros negocios de este lunes.

Con cuatro semanas consecutivas a la baja, el tipo de cambio había quedado el viernes a un paso de borrar todas las alzas posteriores al inicio de la guerra. Mirando hacia afuera, queda claro el sesgo defensivo adoptado hoy por los inversionistas. El dollar index subía 0,2%, de la mano con las tasas de interés de EEUU y un alza de 4,8% a US$ 98,8 el barril por parte del petróleo Brent.

Mientras que el cobre Comex retrocedía 1,2% a US$ 6,10 por libra. "El dólar global se ha visto respaldado por la nueva incertidumbre en torno al conflicto de Medio Oriente, que ha frenado el reciente optimismo sobre una mayor distensión y la reapertura del estrecho de Ormuz. Las tensiones entre EEUU e Irán se recrudecieron este fin de semana, después de que la Armada estadounidense disparara contra un buque de carga con bandera iraní en el golfo de Omán y lo abordara.

Se trata de la primera incautación desde que se impuso el bloqueo estadounidense del estrecho", repasó el analista sénior de divisas en MUFG, Lee Hardman. "Al mismo tiempo, se ha informado de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán disparó contra varios buques comerciales en el estrecho, ya que Irán volvió a imponer un 'control estricto' tras anunciar brevemente el viernes que lo había reabierto. Los últimos acontecimientos han sembrado dudas sobre si se celebrarán nuevas conversaciones entre EEUU e Irán antes de que el alto el fuego de dos semanas llegue a su fin mañana martes", continuó.

Donald Trump dijo que EEUU enviará este lunes una delegación a Islamabad, Pakistán, para retomar las negociaciones de paz, pero Irán sostuvo que no ha tomado la decisión de hacerse parte o no de estas conversaciones. Reportes señalan que Teherán está molesto por la continuación del bloqueo naval de EEUU y la violación del acuerdo de alto al fuego. "En nuestra opinión, los inversores todavía se inclinan por una resolución diplomática a corto plazo.

Una extensión del alto al fuego parece probable, con negociaciones que continúan en paralelo. Sin embargo, el estrecho de Ormuz ha permanecido efectivamente cerrado desde el inicio del conflicto y se está utilizando como una herramienta de negociación clave; si el bloqueo persiste durante varias semanas, el impacto económico se volvería más pronunciado", publicó BBVA.