Curiosamente, el director del Royal Ballet and Opera de Londres (RBO) encontró un inesperado aliado en Timothée Chalamet, esto después de que el actor desatara la polémica este año por sus comentarios sobre el ballet y la ópera, la institución londinense terminó sacando cuentas alegres ya que los dichos del nominado al Oscar empujaron con fuerza la venta de entradas. Así lo contó Alex Beard, director del RBO, en una entrevista con The Times, donde incluso agradeció el efecto que tuvo la controversia. Recordemos que todo comenzó en febrero, cuando Chalamet conversó con Matthew McConaughey en la Universidad de Texas sobre los esfuerzos para preservar el cine.

Lee también... La caída en picada de Timothée Chalamet: cómo el prodigio de Hollywood cavó su propia tumba Miércoles 18 Marzo, 2026 | 17:59 En ese contexto, el nominado al Oscar lanzó una frase que golpeó al mundo de las artes escénicas: “No quiero trabajar en ballet, ni en ópera, ni en cosas donde sea como, ‘Oye, mantén esto vivo, aunque a nadie le importe ya’”. Aunque el actor intentó matizar de inmediato sus dichos, el revuelo ya estaba instalado.

“Todo mi respeto a toda la gente del ballet y la ópera”, añadió rápidamente, aparentemente al notar cómo podían leerse sus palabras. Aun así, sus declaraciones generaron críticas de figuras del teatro, compañías de ópera y agrupaciones de ballet, recogió BBC. El efecto Timotthée Chalamet en la ópera y el ballet Sin embargo, en el Royal Ballet and Opera decidieron no responder desde la superioridad.

Beard explicó que optaron por otro camino. “Me pareció importante que no diéramos una respuesta arrogante a Chalamet”, dijo. En vez de eso, la institución apostó por mostrar su propio trabajo y el interés real que despiertan estas disciplinas, especialmente entre personas jóvenes.

“Simplemente dijimos: ‘Echa un vistazo a lo que estamos haciendo, colega’”; señaló Beard, poniendo como ejemplo que gran parte de la audiencia del RBO, por edad, se encuentra entre los 20 y 30 años. La reacción en redes sociales fue inmediata y masiva. “¿Y saben qué?

Nuestra publicación obtuvo dos millones y medio de interacciones y medio millón de veces compartida, solo en Instagram. Y la venta de entradas se disparó de inmediato. ¡Así que, enhorabuena, Timmy!

”, celebró. La situación no solo benefició al Royal Ballet and Opera. La Ópera de Seattle también aprovechó la controversia como una oportunidad promocional y lanzó una campaña para una próxima función de Carmen.

A través de Instagram, invitó al público a usar el código “TIMOTHEE” para acceder a descuentos en algunas entradas. “Timmy, tú también puedes usarlo”, añadieron con humor. Así, lo que partió como una frase polémica de Timothée Chalamet terminó convertido en una vitrina inesperada para el ballet y la ópera, porque hasta el Teatro Municipal de Santiago le contestó al actor señalando que las artes escénicas clásicas siguen vivas.