La inauguración del megapuerto de Chancay, en la costa central de Perú, marca un cambio estructural en la logística marítima de Sudamérica. Esta obra, impulsada principalmente con capital chino, no solo transforma el comercio entre la región y Asia, sino que, según la académica chilena experta en la industria Alejandra Astorquiza Sáez, representa “un tremendo llamado de atención” y constituye “un fuerte golpe” para la competitividad de Chile en el mapa logístico internacional. El proyecto, junto al desarrollo del Parque Industrial de Ancón, inaugura una etapa en la que Perú se posiciona como eje clave de intercambio y conecta a Sudamérica con el Pacífico de una manera inédita, lo que ya genera repercusiones en los países vecinos y en la geopolítica hemisférica.

La magnitud del puerto de Chancay se refleja en su capacidad de mover hasta 50 contenedores por hora, superando ampliamente a los principales terminales de la región, que alcanzan cerca de 30. De acuerdo con Astorquiza Sáez, quien es docente de Ingeniería en Negocios Internacionales de la Universidad Andrés Bello, “si evaluamos esto a nivel de Latinoamérica, el impacto es monumental”. El terminal, inaugurado en noviembre de 2024, opera con tecnología automatizada y motores eléctricos, y permite que la ruta marítima hacia Asia pase de 35 a solo 23 días, lo que significa una reducción de hasta doce jornadas en cada travesía.

Como señala Astorquiza Sáez, “Perú pasa a ser el puente principal entre Sudamérica y Asia”. El megapuerto de Chancay funciona como un nodo multipropósito diseñado para recibir barcos de contenedores ultragrandes. Este cambio ha permitido que el 45% de la carga gestionada en el primer año provenga de países vecinos, mediante el modelo de transbordo, según explicó Omar Narrea, investigador del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico de la Universidad del Pacífico de Perú, a DW.

El consorcio gestor de Chancay está conformado por la estatal china Cosco Shipping Ports, que aporta el 60% del capital, y una compañía minera peruana, que contribuye el 40%. Este esquema privado de uso público ha generado altas expectativas en el sector logístico, pero también desafíos sociales y ambientales, así como tensiones internacionales. Lee también...

El valor de trasbordo del Megapuerto de Chancay y las cargas chinas con destino a Chile y Colombia Domingo 08 Febrero, 2026 | 11:05 Un complemento estratégico Junto al megapuerto, el Parque Industrial de Ancón (PIA) representa el primer “puerto seco” de Perú, con una extensión de más de 1. 300 hectáreas. La inversión destinada a su desarrollo supera los 1.

200 millones de dólares. Esta infraestructura, conectada directamente con Chancay, el Callao y el aeropuerto internacional de Lima, busca atraer a más de 230 empresas y crear cerca de 120. 000 empleos, lo que potenciará las exportaciones peruanas y dinamizará la economía regional.

Luis Del Carpio, director ejecutivo de ProInversión, destacó que esta obra “refleja la coyuntura nacional sobre capitales” y “consolida una labor técnica traducida en progreso”. El PIA facilitará el procesamiento y despacho de mercancías, con acceso directo a rutas marítimas, aéreas y terrestres, lo que reducirá gastos operativos y aumentará la competitividad de las empresas instaladas. La firma del contrato para el Parque Industrial de Ancón contó con la participación de autoridades del Ejecutivo peruano, entre ellas Juan Carlos Requejo, viceministro de Mype e Industria, quien subrayó la importancia del proyecto para el fortalecimiento de la producción y las oportunidades del sector manufacturero.

Repercusiones en el comercio El avance de estos megaproyectos en Perú reconfigura las rutas comerciales del Pacífico sudamericano, atrayendo la atención de países como Brasil, Colombia y Ecuador, que ya evalúan desviar parte de su carga hacia el nuevo eje logístico. Esta tendencia podría suponer una migración de volúmenes de transbordo desde los puertos chilenos hacia Chancay, debilitando la posición estratégica de terminales como San Antonio, Talcahuano y Valparaíso. Astorquiza Sáez advierte a los puertos chilenos: “El gran riesgo es que las navieras grandes decidan saltarse puertos chilenos como San Antonio, Talcahuano o Valparaíso.

Si eso pasa, perdemos carga de transbordo, perdemos empleos y corremos el riesgo de transformarnos en simples intermediarios, donde la carga chilena tenga que ir primero a Perú para poder salir al mundo”. La conexión directa con Asia, sin escala en terminales mexicanos, impulsa la llegada de productos agrícolas sudamericanos a mercados exigentes en condiciones más competitivas, abriendo nuevas oportunidades para los productores de la región. Lee también...

El proyecto nacional de puertos en Perú: qué hay más allá de Chancay y la mención a Chile Domingo 26 Octubre, 2025 | 10:45 Desafíos sociales y geopolíticos El crecimiento acelerado de la infraestructura logística peruana también plantea retos significativos. Según un informe del Proyecto Conexión Chancay-Amazonía, realizado con el apoyo de la Fundación Gordon and Betty Moore y organizaciones como el CECHAP y Clark University, la expansión de los corredores comerciales exige integrar de manera efectiva la costa, la sierra y la selva, equilibrando desarrollo económico y protección ambiental. Pilar Delpino, del Centro de Estudios sobre la Extracción de los Recursos Naturales y Sociedad de Clark University, destaca la necesidad de planificar el desarrollo para que “todo el país pueda beneficiarse del funcionamiento del puerto, así como la comunidad por donde pasa la infraestructura”.

El reporte recomienda abrir espacios de diálogo con las comunidades locales y establecer mecanismos para mitigar los impactos ambientales, sobre todo en territorios vulnerables como la Amazonía. La región amazónica enfrenta retos especiales por la llegada de nuevas infraestructuras. Narrea sostiene que “la Amazonía es un territorio vulnerable.

Es necesario dialogar con las comunidades, revisar los impactos ambientales, mapear y minimizar los riesgos para que beneficie a los habitantes locales”. Lee también... El megapuerto peruano de Chancay cumple un año: cómo le va y cuáles son las proyecciones Domingo 23 Noviembre, 2025 | 11:00 Rivalidad China-Estados Unidos La prominencia de capital chino en el megapuerto ha suscitado inquietud en Estados Unidos, que observa con atención la expansión de la influencia asiática en Sudamérica.

Como resalta DW, el gobierno estadounidense expresó preocupación ante la posibilidad de perder influencia estratégica y advirtió sobre la capacidad de supervisión de la infraestructura crítica peruana. No obstante, Delpino aclara que “se trata de un puerto peruano con capital chino, no es un puerto chino. Por otro lado, Perú está abierto a inversiones de diferentes países”.

Narrea coincide en que “el Perú está abierto a los dos países -China y Estados Unidos-, tanto económica como en el sistema portuario”. Según el investigador, la presencia estatal peruana en la gestión del puerto y la agencia de aduanas refuerza la soberanía nacional. Las inversiones estadounidenses también han dejado huella en el sector, como demuestra la ampliación y modernización de la base naval en Callao, con una inversión de 1.

500 millones de dólares. Infraestructura y conectividad El impulso logístico en Perú se complementa con la modernización del Aeropuerto Internacional Inca Manco Cápac de Juliaca, una obra valorada en más de 250 millones de dólares. Este proyecto mejorará la conectividad aérea, la seguridad y la calidad del servicio, integrando aún más el transporte multimodal en el país.

Entre los planes de expansión, se contempla la construcción de un tren de 900 kilómetros desde Chancay hasta Pucallpa, en la selva amazónica, lo que ampliará el alcance de la infraestructura logística y facilitará el acceso a mercados internacionales. Delpino subraya que la apuesta por la conectividad es una oportunidad para que los productos peruanos lleguen a mercados de mayor valor, lo que permitiría dar un uso más eficiente a la tierra y reducir actividades informales e ilegales. Narrea concluye que “el reto no necesariamente es el volumen, sino que es el valor de los productos”.

El nuevo mapa logístico El surgimiento del megapuerto de Chancay y el Parque Industrial de Ancón establece un nuevo eje en la infraestructura logística sudamericana, con efectos inmediatos en la competitividad regional y en la integración de rutas entre la costa del Pacífico y Asia. El desarrollo de estos proyectos redefine la posición de Perú como punto de enlace estratégico, mientras Chile, según advierte Astorquiza Sáez, enfrenta la necesidad de renovar sus procesos, optimizar sus puertos y buscar formas de integrarse a esta red emergente para no quedar rezagado en el tablero del comercio global.