“Es decir, el Estado de Chile en 30 años no podría modificar esta inyección de recursos que le están haciendo a los grandes empresarios. Nosotros no vamos a caer en el juego de buscar un pequeño parche, para una medida que tiene, probablemente, la reforma tributaria más regresiva desde Pinochet”, advirtió. Y, todo, sin la compensación necesaria, pues desde su punto de vista “no hay claridad de cuanto crecimiento genera (la rebaja de la tasa corporativa), no hay claridad respecto a los datos que entrega el gobierno”.

“Por tanto, le hemos manifestado claramente al ministro nuestra posición respecto a este proyecto de ley; no van a estar los votos socialistas en estas condiciones” y harán todo lo que les permita la ley para frenarlo, agregó.