Golden Boy. Lamine Yamal da —para bien o para mal— mucho de qué hablar. Y es que el talentoso delantero generó revuelo, luego que levantara la bandera de Palestina en plena celebración del título de Liga, lo que generó un respuestas en el mundo político.

El primero en abordar la situación fue su técnico, Hansi Flick, quien rechazó el mezclar política con el fútbol. “Que Lamine apareciera con la bandera de Palestina son cosas que no me gustan. He hablado con él y si él quiere hacerlo, es su decisión.

Tiene 18 años. Es mayor de edad”, señaló. “Hay que tener en cuenta lo que la gente espera de nosotros”, argumentó el alemán que agregó respecto a la celebración: “Lo que vi ayer fue muy emotivo.

La gente estaba muy contenta, estamos para jugar al fútbol y para que la gente se sienta feliz. Estoy orgulloso del equipo”. ¿Incitar al odio?

Pero las reacción escalaron de lo deportivo, a lo social y posteriormente al mundo político. Primero, un grupo de artistas en Gaza manifestó su agradecimiento con un mural del español con la bandera palestina, en medio de escombros y con un profundo mensaje simbólico. A quien no le gustó el gesto fue al Ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, quien confrontó —mediante redes sociales— al jugador, le recordó las atrocidades cometidas por Hamas y lo acusó de incitar al odio.

“Lamine Yamal eligió incitar contra Israel y fomentar el odio mientras nuestros soldados combaten a la organización terrorista Hamas, una organización que masacró, violó, quemó y asesinó a niños, mujeres y ancianos judíos el 7 de octubre. Quien apoya este tipo de mensajes debe preguntarse: ¿considera esto humanitario? ¿Es esto moral?

”, cuestionó. Asimismo, instó a su equipo, el Barcelona, a tomar postura al respecto. “Como Ministro de Defensa del Estado de Israel, no guardaré silencio frente a la incitación contra Israel y contra el pueblo judío.

Espero que un club grande y respetado como FC Barcelona se desmarque de estas declaraciones y deje claro, de manera inequívoca, que no hay lugar para la incitación ni para el apoyo al terrorismo”. Frente a las acusaciones de Katz, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió el gesto del futbolista y rechazó que incite al odio. “Quienes consideran que ondear la bandera de un Estado es incitar al odio, o han perdido el juicio o han sido cegados por su propia ignominia”, dijo.