"Sabemos que este decreto, de no haber vicio de legalidad o algo inconstitucional, debería entrar en vigor luego de la toma de razón por parte de Contraloría", indicó. Peña agregó que el decreto formaliza observaciones y restricciones presupuestarias que ya habían sido advertidas previamente desde Hacienda, particularmente en materias relacionadas con personal, compras y programas de salud. El dirigente destacó que el Servicio de Salud Biobío ha realizado esfuerzos para disminuir el ausentismo laboral y optimizar recursos durante los últimos años.
Según explicó, el índice de ausentismo pasó de 34,3 días por funcionario en 2024 a 28,3 días en 2025. "Se han hecho esfuerzos y se está realizando un buen trabajo. Además, se están impulsando iniciativas importantes como el hospital de campaña que comenzará a funcionar este mes para apoyar la reducción de listas de espera quirúrgicas.
Entonces vemos que, pese a eso, igualmente se aplican recortes", expresó. Peña también advirtió que el ajuste presupuestario podría impactar la capacidad operativa de la red asistencial provincial, considerando el aumento sostenido de costos asociados al funcionamiento hospitalario. "No solamente se nos está pidiendo que recortemos el uso de recursos, sino que además han aumentado significativamente los costos, por ejemplo, en combustibles para traslados de pacientes entre hospitales de la red", explicó.
Desde Fenpruss recalcaron, además, que el Hospital de Los Ángeles fue reconocido recientemente por su eficiencia en el uso de recursos y por avances en la disminución de listas de espera, situación que —aseguran— vuelve contradictorio el nivel de ajuste aplicado al recinto. "El hospital de Los Ángeles va a ser el tercer hospital con mayor recorte a nivel nacional y el primero de la región. Finalmente, es un hospital que está haciendo bien su trabajo y se le está aplicando uno de los recortes más grandes a nivel nacional", afirmó Peña.
SERVICIO DE SALUD DESCARTA AFECTACIÓN Desde el Servicio de Salud Biobío respondieron a las inquietudes planteadas por los gremios y aseguraron que el ajuste fiscal no afectará las prestaciones ni la dotación clínica de la provincia. A través de una declaración pública, el organismo indicó que "en línea con las directrices de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, implementará una estrategia de eficiencia institucional que garantiza, ante todo, que el ajuste fiscal del 2,5% no afectará la cantidad de atenciones brindadas en la provincia ni la dotación de personal clínico". Asimismo, precisaron que las medidas estarán enfocadas en "optimizar la gestión de personas mediante un control riguroso del ausentismo y en mejorar la administración de bienes y servicios a través de mecanismos de compra más eficaces y una trazabilidad estricta del gasto".
El Servicio de Salud Biobío agregó que estas acciones buscan resguardar "una atención de salud más oportuna, digna y de calidad" para los usuarios de la provincia. Pese a ello, desde Fenpruss insistieron en que las restricciones presupuestarias podrían traducirse en una mayor precarización laboral y una sobrecarga para equipos que ya trabajan con déficit de personal en distintos servicios clínicos. Finalmente, los dirigentes hicieron un llamado a parlamentarios y autoridades regionales a intervenir durante el proceso de formulación presupuestaria para impedir que el recorte se concrete.
"El llamado que hacemos es a que las autoridades y parlamentarios asuman un rol activo en la defensa del financiamiento de la salud pública", concluyó Peña.