“Chile en cifras: radiografía de un mercado digital invisible”. Así tituló el londinense Ed Birkin, director general de la consultora de apuestas y juegos, H2 Gambling Capital, la presentación que hizo este martes ante actores del mundo del juego y azar en Chile, en un encuentro organizado por la Asociación Chilena de Casinos y Juegos, junto a la plataforma global, World Gaming. En ella, el directivo reveló cifras que –hasta ahora– eran desconocidas, y que logran perfilar a la industria de las apuestas y juegos en plataformas online en Chile.

¿Qué tan grande es este mercado en el país? Birkin entregó algunas luces. En concreto, el londinense afirmó que, según estimaciones de H2, realizadas a partir del análisis de tráfico en la web y los reportes financieros de ciertos actores, durante 2025 las plataformas de apuestas y juegos en línea que operan en Chile recibieron ingresos brutos cercanos a los US$ 625 millones.

La participación casi totalitaria, desglosó, la acapararon actores del mercado offshore, es decir, operadores que no cuentan con una licencia local del país. Según predicciones de H2, este mercado no dejará de crecer en los próximos años y, de hecho, la consultora estima que este alcanzará los US$ 1. 445 millones de ingresos brutos para el 2030.

Eso sí, con una notable mayor participación de operadores con licencias locales (onshore). Este último punto guarda directa relación con la actual tramitación del proyecto de ley que busca regular las apuestas realizadas en plataformas online. La normativa, inicialmente, fue ingresada al Congreso en 2022, y hoy se encuentra en segundo trámite dentro de la Cámara Alta.

¿Qué propone el proyecto? En simple, marcar la cancha para que dichas plataformas operen legalmente –con todo lo que aquello significa, licencias de operación, requisitos formales, cobro de impuestos y fiscalizaciones constantes por parte de una nueva Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos de Azar– en Chile. Según H2, pese a que hoy solo un 2% de los operadores en Chile tiene una licencia local, se estima que para 2027 (año donde, se espera, ya esté vigente la nueva normativa reguladora) el escenario cambie y más del 75% del mercado de apuestas y juegos en línea esté concentrado en territorio nacional, cifra que aumentarpia progresivamente de cara a 2030, dependiendo del tipo de normativa.

La participación casi totalitaria la acaparan actores sin licencia local (offshore), pero se espera que esto cambie en el corto plazo, en 2027. El gasto chileno promedio: US$ 79 Chile proyecta un futuro ambicioso en la materia. Con respecto al resto de Latinoamérica, el directivo anunció que desde la consultora pronostican que para 2028 el país se convierta en el cuarto mercado más grande de la región en materia de juegos y apuestas en línea, con ingresos brutos de US$ 1.

200 millones provenientes de juego online. Así, en caso de que una respectiva ley llegara a cobrar impuestos al sector –de un 20%, por ejemplo- el mercado podría generar hasta US$ 200 millones en ingresos fiscales para 2028. De momento, también en comparación al resto de la región, según la consultora, Chile se posicionaría como el segundo país con mayor gasto per cápita en apuestas online, con un total de US$ 79 por adulto.

El primer lugar se lo lleva el país vecino, Argentina, con US$ 93. ¿Cuánto equivalen estas cifras en términos de Producto Interno Bruto? Birkin estimó que las apuestas en línea podrían llegar a representar el 0,31% del PIB en Chile, por debajo de Argentina (0,44%) y Brasil (0,42%).

¿Quiénes y dónde operan? El londinense hiló más fino. En su presentación, afirmó que las firmas que hoy dominan el mercado offshore en Chile (con un 60% del total) son Betano, Jugabet y Coolbet.

De paso, anunció que los criptocasinos también se han tomado la agenda en los últimos años, especialmente a través de la plataforma Stake. Dichos resultados van en línea con lo que –según estimaciones realizados a partir de encuestas– los usuarios van a buscar a estas plataformas. En concreto, se estimó que un 47% del mercado lo tienen aquellas páginas de apuestas deportivas (donde un 61% apuesta en resultados de fútbol, seguido de un 10% en básquetbol) mientras que un 26% se lo llevan actividades de iGaming-tragamonedas.

Le siguen los juegos Crash (15%) y casino en vivo (7%). En cuanto a desde dónde apuestan, del total de la torta de ingresos brutos obtenidos por la industria, un 47% se lo lleva la web, mientras que un 23% las aplicaciones móviles, cifra que se espera que aumente con la regulación del mercado. La pregunta crucial es: ¿cuánto pueden llegar a gastar los usuarios?

Según explicó el directivo, hoy un 69% aporta menos del 9% de los ingresos del mercado (es decir, quienes realizan apuestas de menos de $ 25 mil). En la otra vereda, un 6% de los usuarios aporta cerca del 70% del total de los ingresos, apostando cifras superiores a los $ 100 mil.