En medio de un escenario marcado por la sequía y la creciente presión sobre los recursos hídricos del norte del país, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) avanza en un proyecto estratégico destinado a mejorar la eficiencia del riego en el Valle de Copiapó, específicamente en la comuna de Tierra Amarilla, Región de Atacama. La iniciativa, ejecutada a través de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), contempla la rehabilitación de tres canales fundamentales para la agricultura local: Mal Paso, Compuertas Negras y La Turbina. Las obras forman parte del proyecto denominado “Conservación Sistema de Riego del Río Copiapó, Región de Atacama, Segundo Llamado”, y buscan optimizar la conducción del agua en una zona que enfrenta una prolongada escasez hídrica.
Uno de los focos principales del proyecto es el canal Mal Paso, donde se está ejecutando el entubamiento de cerca de 800 metros mediante tuberías de alta densidad (HDPE), junto con la instalación de cámaras de inspección y trabajos de adecuación estructural. Estas mejoras permitirán reducir pérdidas por filtración y aumentar la eficiencia del sistema. Es importante destacar que las intervenciones no consideran modificaciones al cauce natural del río Copiapó, el cual corre en paralelo a uno de los canales intervenidos.
Las obras se concentran exclusivamente en infraestructura de riego existente, ubicada en terrenos privados pertenecientes a la Junta de Vigilancia del río y sus afluentes. El proyecto beneficiará directamente a 1. 132 regantes, impactando positivamente en el riego de aproximadamente 1.
284 hectáreas productivas del valle. En una zona donde el acceso al agua define la viabilidad agrícola, estas mejoras representan un avance significativo para la seguridad hídrica y el desarrollo económico local. El seremi (s) del MOP, Víctor Herrera Werner, destacó la relevancia de estas obras señalando que “forman parte del trabajo permanente del ministerio para mejorar la eficiencia en el uso del recurso hídrico, especialmente en un contexto de escasez”.
Las obras, iniciadas en marzo de 2026 tras un proceso de licitación pública en dos etapas, cuentan con financiamiento sectorial aprobado y se desarrollan bajo el marco del DFL N°1123 de 1981, que regula la ejecución de obras de riego por parte del Estado. Al tratarse de trabajos de conservación sobre infraestructura existente, el proyecto no requiere ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), cumpliendo con la normativa vigente y los permisos sectoriales correspondientes. Actualmente, el avance de las obras alcanza aproximadamente un 5%.
En paralelo al desarrollo del proyecto, el MOP confirmó haber tomado conocimiento de una denuncia en Tierra Amarilla, relacionada con una posible afectación ambiental. Según la autoridad, no existen antecedentes que confirmen daños a especies protegidas, aunque la situación está siendo investigada en coordinación con organismos competentes. Desde el ministerio enfatizaron que las obras continúan en ejecución mientras se realizan las revisiones necesarias para asegurar el cumplimiento de todas las exigencias normativas.
Finalmente, el MOP reiteró su disposición a mantener canales abiertos de diálogo con autoridades locales y la comunidad, con el objetivo de informar oportunamente y abordar inquietudes. En un territorio donde el agua es un recurso crítico, iniciativas como esta buscan no solo mejorar la infraestructura existente, sino también contribuir a una gestión más eficiente y sostenible del recurso hídrico en la Región de Atacama.