El precio del petróleo registró una fuerte caída este martes, con el barril Brent —referente en Europa— descendiendo 4% hasta ubicarse en US$109,80, pese a un nuevo aumento de las tensiones en Medio Oriente, marcado por ataques con misiles y drones atribuidos a Irán. En la misma línea, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también retrocedió 4%, cotizando en torno a US$102,15 por barril. La volatilidad se ha instalado como una constante en los mercados energéticos desde el inicio de la ofensiva militar contra Irán el pasado 28 de febrero.

Mientras el lunes el petróleo subía cerca de 6% ante señales de intensificación del conflicto, este martes registró una caída de similar magnitud. Pese al retroceso, el Brent se mantiene muy por encima de los US$72 previos al inicio del conflicto, aunque lejos del máximo reciente sobre los US$126 alcanzado la semana pasada. Durante las últimas horas, Emiratos Árabes Unidos reportó la interceptación de nuevos drones y misiles por segundo día consecutivo.

El lunes, Abu Dabi había denunciado ataques contra una instalación petrolera y un buque en tránsito por el estrecho de Ormuz, evidenciando una reactivación de las hostilidades pese al alto el fuego vigente. En paralelo, el expresidente estadounidense Donald Trump señaló que el conflicto podría extenderse por “dos o quizás tres semanas”, descartando que el tiempo sea un factor determinante. También afirmó que Irán “sabe lo que debe hacer” para evitar una ruptura del cese al fuego mediado por Pakistán.

La tensión en el estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético global— ha generado una fuerte reducción del tráfico marítimo, obligando a productores del Golfo a ajustar su producción. Esta situación ha contribuido a la volatilidad en los precios del petróleo y del gas natural. En medio de este escenario, Emiratos Árabes Unidos anunció su salida de la OPEP y del bloque OPEP+, efectiva desde el 1 de mayo.

La decisión, considerada sorpresiva, refleja crecientes tensiones internas entre los países productores. Desde Irán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores calificó la medida como “inaceptable”, señalando que responde a presiones vinculadas a la situación regional.