Dos superpetroleros que transportaban crudo iraquí hacia China cruzaron este miércoles el estrecho de Ormuz, alimentando las esperanzas de una apertura parcial del vital corredor para la energía de Medio Oriente y provocando una fuerte caída en los precios del petróleo. Datos de transporte marítimo mostraron que ambas embarcaciones atravesaron la estratégica vía marítima. Un tercer superpetrolero, que trasladaba petróleo kuwaití hacia Corea del Sur, también aparecía en el estrecho antes de apagar su transpondedor.
En conjunto, los tres barcos transportan 6 millones de barriles de petróleo, lo que podría representar el mayor volumen en salir del Golfo en un solo día desde que Estados Unidos e Israel iniciaron el conflicto con Irán a fines de febrero. Los superpetroleros navegaron por el lado norte del estrecho, siguiendo una ruta designada por Irán. “Lo más probable es que haya existido un acuerdo con Irán”, señaló Matthew Wright, principal analista naviero de la firma de datos Kpler.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Analistas de la empresa de datos marítimos Windward indicaron que el paso de los barcos, después de que Irán lanzara una nueva agencia para administrar permisos y cobrar peajes, sugiere que el estrecho “ya no es un corredor cerrado, sino un entorno disputado y de acceso escalonado”, marcado por la fiscalización de Estados Unidos e Irán. Para reforzar la credibilidad de su nueva agencia, Teherán afirmó este miércoles que 26 embarcaciones habían cruzado el estrecho durante las últimas 24 horas, aunque no fue posible verificar esa afirmación mediante datos de seguimiento marítimo. El crudo Brent cerró con una caída de 5,6%, hasta US$ 105,02 por barril, en medio del optimismo de los operadores por los cruces, la posibilidad de nuevas negociaciones entre Estados Unidos e Irán y los últimos datos estadounidenses que mostraron inventarios de gasolina y diésel mejores de lo esperado.
La caída del petróleo impulsó además un repunte en los mercados globales de bonos, que habían sufrido fuertes ventas durante la última semana ante el temor de que el prolongado cierre del estrecho estuviera alimentando un aumento de la inflación. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cayó 0,1 punto porcentual, hasta 4,57%. Teherán creó la Autoridad del Estrecho del Golfo (PGSA, su sigla en inglés), describiéndola como la “entidad legal y autoridad representativa para gestionar el paso y tránsito por el estrecho de Ormuz”.
Wright sostuvo que el nuevo organismo representa “una formalización” de las solicitudes previas de Irán para que las embarcaciones pidieran autorización y pagaran tarifas de tránsito. La posición de Trump El paso de los superpetroleros se produjo después de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que estaba postergando la reanudación de ataques contra Irán, al tiempo que aseguró que existían “negociaciones serias” con Teherán. Agregó que Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos le habían solicitado suspender la ofensiva militar.
Riad y Doha están apoyando esfuerzos de mediación para fortalecer un frágil alto al fuego y alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Trump reiteró este miércoles sus advertencias de que Estados Unidos podría atacar a Irán “aún con más fuerza” si Teherán no accede a un acuerdo. Más temprano, el ministro de Relaciones Exteriores saudí, príncipe Faisal bin Farhan, señaló que el reino “valora enormemente” la decisión de Trump de “dar una oportunidad a la diplomacia”.
“Arabia Saudita espera que Irán aproveche la oportunidad para evitar las peligrosas implicancias de una escalada y responda urgentemente a los esfuerzos para avanzar en las negociaciones que conduzcan a un acuerdo integral para alcanzar una paz duradera en la región y el mundo”, escribió el príncipe Faisal en X. Sin embargo, Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní e influyente líder en tiempos de guerra, afirmó en un mensaje de audio este miércoles que Estados Unidos no había abandonado sus objetivos militares y que buscaba “una nueva ronda de aventurerismo y guerra”. Irán paralizó el estrecho en los primeros días del conflicto al amenazar con disparar contra cualquier embarcación, mientras que Estados Unidos impuso su propio bloqueo naval a mediados de abril para impedir el ingreso o salida de barcos desde puertos iraníes.
Reacción de la industria En paralelo, la industria naviera emitió nuevas directrices sobre cómo atravesar de forma segura el estrecho. En un documento de 22 páginas dirigido a armadores y tripulaciones, distintas organizaciones del sector detallaron cuándo considerar el cruce, cuándo evitarlo y cómo proceder. El texto advirtió que todas las rutas a través del estrecho implican riesgos elevados, que los barcos deben considerar reportes de áreas minadas y que se han registrado incidentes tanto en las rutas del norte como del sur.
El tráfico marítimo por Ormuz se ha reducido drásticamente desde el inicio del conflicto, aunque los cruces no se han detenido por completo. Un pequeño número de embarcaciones ha atravesado el estrecho cada día. Según Kpler, otros seis superpetroleros han transitado por Ormuz este mes con destino a Asia, y un total cercano a 17 millones de barriles de crudo ha pasado por el estrecho.
Los exportadores del Golfo enviaron casi 28 millones de barriles a través de esa vía durante abril. Wright advirtió que no se debe interpretar el movimiento de este miércoles como evidencia de una reapertura más amplia de los flujos petroleros del Golfo. “Lo que hemos visto es un puñado de tránsitos negociados.
Fundamentalmente, nada ha cambiado”, dijo. “La verdadera prueba será si vemos más embarcaciones con destino a China o Corea en adelante”.