El Presidente José Antonio Kast llegó este jueves a Valparaíso para encabezar por primera vez la conmemoración del 147 aniversario del Combate Naval de Iquique y el tradicional desfile por el Día de las Glorias Navales. La jornada, que comenzó a las 9:30 de la mañana en la emblemática Plaza Sotomayor, ha contado con una masiva asistencia de público porteño y la participación autoridades de Gobierno y de las Fuerzas Armadas. El Mandatario arribó al Monumento a los Héroes de Iquique al mediodía, donde pasó revista a las fuerzas de presentación mientras entonaban el himno nacional, para posteriormente realizar un saludo protocolar a los cerca de 2.
000 uniformados que rinden honores. Llamado a "dejar las rencillas" En el marco de esta celebración, el ministro de Defensa, Fernando Barros, se refirió a la situación actual del país e hizo un llamado a la unidad. "Hoy día no es un tema solamente militar, de combate, de patriotismo.
¿En qué se traduce el patriotismo hoy? En hacer un esfuerzo: las fuerzas políticas, los empresarios, los dirigentes, toda la ciudadanía para salir adelante", expresó. "Dejemos de lado las rencillas, lo que nos divide; dejemos de lado las incomunicaciones, la falta de diálogo para sacar adelante al país.
Hay una cosa clara: hay muchos chilenos que necesitan que haya trabajo, que haya desarrollo, que haya crecimiento, y eso solo lo vamos a lograr empujando todos en una misma dirección", complementó el secretario de Estado. Armada: "El legado de Iquique seguirá vivo" Durante la ceremonia también se rindió honores a los caídos de la Esmeralda. Con el tradicional toque de pito y corneta, se recordó el instante preciso del hundimiento del buque comandado por Arturo Prat.
El almirante Fernando Cabrera, comandante en jefe de la Armada, enfatizó durante su alocución que "somos y seremos siempre un país marítimo. Y mientras antes hagamos propia esta realidad, antes llegará el esplendor del desarrollo y el bienestar a nuestro pueblo". "Cada 21 de mayo, los marinos chilenos invitamos a nuestros compatriotas, sin importar cuál sea su rumbo en la vida, a hacer suyo el ejemplo inmortal de Arturo Prat y su tripulación.
Porque esta fecha, que aprendimos a respetar desde nuestra infancia, reviste una importancia absoluta para la identidad de nuestra patria", añadió. "Porque las naciones no solo viven de riqueza o poder; viven, sobre todo, de la fuerza de sus buenos y nobles ejemplos. Y mientras exista en el corazón de los chilenos una bandera a tope, clavada firmemente en los mástiles del alma nacional, el legado de Iquique seguirá vivo y Chile tendrá siempre un futuro esplendor", subrayó.