“En simple, este proyecto de ley busca dar protección a quienes son los protagonistas de esas comunidades, y que actualmente viven presos del temor: los directivos, profesores, estudiantes y sus familias. En contrapartida, permite identificar plenamente a quienes son los antagonistas y buscan infundir el miedo”, afirmó. Añadió que “el fenómeno de violencia al interior de los recintos educacionales se ha extendido a zonas lejos del centro.

En la región que yo represento, la de Ñuble, en estos días han debido suspenderse las clases en varios colegios de distintas comunas, prohibiendo con ello el derecho a la educación de todo estudiante”, mencionó en su intervención en sala. El proyecto incorpora normas que permiten la revisión de objetos personales, obliga a informar a apoderados y autoridades policiales en caso de hallazgos, y establece restricciones a vestimentas que impidan la identificación, como gorros, capuchas y pasamontañas. También aborda la interrupción de clases como una falta grave, y fija nuevas condiciones para acceder a la gratuidad en educación superior.