En un escenario donde la relación entre trabajo y vida personal se ha convertido en un factor clave para atraer y retener talento, cada vez más organizaciones están siendo evaluadas no solo por sus resultados financieros, sino también por su capacidad de generar entornos laborales equilibrados y sostenibles. En este contexto, los rankings y estudios especializados han comenzado a visibilizar a aquellas empresas que integran de manera efectiva el bienestar de sus colaboradores con su estrategia de negocio. Bajo esa mirada, el más reciente Estudio de Integración Vida Personal, Familiar y Trabajo de la Fundación Chile Unidovuelve a poner el foco en las prácticas que promueven la conciliación y el desarrollo integral de las personas dentro de las organizaciones, destacando avances concretos en materia de cultura laboral, liderazgo y sostenibilidad.

Es en este escenario donde Coopeuch logra posicionarse como uno de los referentes del país en esta materia. La Cooperativa obtuvo el segundo lugar en la categoría Grandes Corporaciones, registrando un avance de cuatro posiciones respecto del año anterior. Este resultado refleja un trabajo sostenido por parte de la cooperativa en la consolidación de una estrategia que integra bienestar, desempeño y sostenibilidad.

El reconocimiento da cuenta de un enfoque que sitúa a las personas en el centro —socios, clientes y colaboradores— como eje fundamental para el desarrollo organizacional y la generación de valor de largo plazo. La medición evidenció una evaluación positiva y transversal de las políticas de conciliación implementadas por la cooperativa. Al respecto, el gerente general de Coopeuch, Rodrigo Silva, señaló que “en Coopeuch entendemos la conciliación entre la vida laboral y personal como un pilar estratégico de nuestra forma de hacer empresa.

Avanzar al segundo lugar entre las grandes organizaciones del país es una muestra de una gestión sólida y consistente, que se refleja en crecimiento, buenos resultados, desarrollo institucional y reconocimientos de excelencia”. El ejecutivo agregó que “nuestro sello se expresa en una cultura con prácticas concretas —como la jornada semanal de 39 horas, modelos de trabajo híbridos y un acompañamiento integral en maternidad y paternidad— impulsadas desde el liderazgo. Este equilibrio entre crecimiento y foco en las personas es parte central de nuestra gestión: trabajamos con confianza, responsabilidad y orientación a resultados, demostrando que es posible alcanzar los objetivos organizacionales y, al mismo tiempo, promover una mejor calidad de vida.

Así construimos una cooperativa con buen desempeño, mayor compromiso de nuestros equipos y una sostenibilidad financiera y social de largo plazo”. Entre los principales resultados, el estudio destacó altos niveles de satisfacción y orgullo organizacional, alcanzando un 95% entre los colaboradores. Estos indicadores refuerzan el impacto de una cultura que promueve la conciliación entre la vida personal, familiar y laboral, junto con un fuerte sentido de pertenencia.

A ello se suma una apuesta por la formación continua y la preparación para los desafíos futuros del trabajo, a través de programas de desarrollo técnico, fortalecimiento de habilidades de liderazgo y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial, orientadas a mejorar la eficiencia, la innovación y la toma de decisiones.