En su discurso en el Congreso, el ministro Villatoro arremetió contra las oenegés. "Son unos demonios que representan la maldad, la pobreza y la inseguridad", dijo. "Esas organizaciones globalistas criminales que defienden criminales van a tener que seguir poniéndose a prueba.
Ya se quitaron recientemente la máscara", agregó. En los últimos días, Bukele acusó a las organizaciones de derechos humanos de ser "bufetes legales internacionales del crimen". Su modelo de seguridad acabó en El Salvador con la violencia de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, declaradas terroristas por Estados Unidos y El Salvador, que controlaban ciudades, asesinaban y extorsionaban.
Amnistía Internacional, HRW y otras oenegés internacionales y salvadoreñas aseguran que el régimen de excepción se ha usado también para silenciar a los defensores de derechos humanos y a voces críticas, ahora en el exilio.