Un áspero enfrentamiento se vivió este martes en la Comisión de Hacienda del Senado durante la presentación del ministro de Agricultura, Jaime Campos, quien abordó el impacto del alza de los combustibles y la situación del sector agrícola en medio del escenario internacional marcado por la guerra en Medio Oriente. En ese contexto, Campos sostuvo que el encarecimiento del petróleo, los combustibles y los fertilizantes inevitablemente tendrá efectos inflacionarios, aunque matizó que hasta ahora no observa un incremento sustancial en los precios de los productos agrícolas. Añadió que, a su juicio, las variaciones en frutas y verduras responden con mayor frecuencia a factores estacionales que al costo del diésel, afirmación que dijo haber contrastado en conversaciones recientes con feriantes y actores del rubro.
No obstante, fue precisamente esa intervención la que dio paso al cruce entre la senadora socialista Daniella Cicardini y el senador republicano Rodolfo Carter. Pues, la tensión comenzó luego de la intervención de la senadora, quien cuestionó al Ejecutivo por no haber destinado más recursos al Mepco para contener el alza de los combustibles y acusó contradicciones dentro del gabinete. "Con voluntad probablemente podríamos haber evitado las seguidillas de consecuencias que trae el alza del combustible.
Se elevó el costo de vida de los chilenos y chilenas", sostuvo. La parlamentaria añadió que "el alza del precio de la fruta y la verdura está archi megacomprobada. La gente lo dice en la feria, los colectiveros, el ciudadano a pie.
El costo de la vida es tremendamente significativo", afirmó. En esa línea, emplazó directamente al ministro por sus declaraciones sobre los precios. "Le pediría prudencia en las palabras, porque generan una realidad que no es tal.
Y se cruza una línea muy fina cuando se termina burlando de la gente que con suerte está tratando de sacar el mes", señaló. Tras ello tomó la palabra el senador republicano Rodolfo Carter, quien partió solicitando una moción de orden y acusó a Cicardini de instalar un tono impropio en la comisión. "Somos citados todos los martes a una conversación constructiva, donde la crítica puede ser dura, pero no puede traspasar ciertos límites", comenzó diciendo, agregando que "es un modus operandi de la senadora llenar esto de apelativos personales, faltas de respeto y alusiones a condiciones personales de las personas".
"Espero que no se entable la costumbre de ciertas comisiones de la Cámara de Diputados, donde incluso se trató con garabatos a un invitado", sostuvo. Luego, el senador llevó la discusión al fondo del debate fiscal y defendió la tesis del Ejecutivo respecto de las restricciones presupuestarias. "Podemos tener las opiniones que queramos, si este Gobierno es bueno o malo, si el ministro lo hace bien o mal.
Pero lo que no podemos discutir es que el presupuesto está gastado", afirmó. "Quisiera que los pontífices y papisas de la coherencia tengan el coraje de decir si el presupuesto está gastado, sí o no. Aquí alguien ha decidido establecer una forma partisana y, a mi juicio, hasta vulgar en el lenguaje", sostuvo.
Más tarde, Cicardini volvió a intervenir y respondió con ironía a las palabras de Carter. "Como al senador Carter le gusta tanto el Imperio Romano, le quiero decir que vulgar viene de 'vulgaris', que significa gente. Entonces ahora me hace todo sentido por qué están siempre en contra de la gente", dijo.
La respuesta generó nuevas interrupciones y Carter finalizó comentando que "el espectáculo afuera. El show afuera. Pero en esta sala, que es una sala técnica, yo pido y exijo otro tono".