Varios gremios empresariales expresaron su preocupación por la incertidumbre. "Estas incidencias impactan no solo la elección presidencial, sino también la elección al Senado y de otras autoridades", dijo CONFIEP, la mayor cámara del país en un comunicado el lunes. Quienes pasen al balotaje se enfrentarán a un dividido Congreso bicameral, que se elige también en esta elección después de tres décadas de sistema unicameral y que podría complicar los esfuerzos del próximo gobernante para aprobar leyes contra el aumento del crimen y evitar riesgos de destitución.

Con ocho presidentes desde 2018, la vertiginosa rotación impulsada por un fragmentado Congreso y alianzas débiles con los gobernantes llevaron a que ningún mandatario lograra terminar en la última década su periodo de cinco años. Algunos candidatos habían prometido cadena perpetua para los funcionarios corruptos y reducir drásticamente el número de ministerios como medida de austeridad y "evitar" sobornos. Otros proponían un mayor rol de los militares en la lucha contra el crimen y el retiro de Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para aplicar la pena de muerte.

Las elecciones también tienen implicaciones geopolíticas. El aumento de la relación económica de Perú con China —ahora su mayor socio comercial y gran inversor en infraestructura y minería— preocupa a Washington, que ha intensificado su compromiso diplomático y de seguridad antes de las votaciones.