Raizen, una de las compañías energétias más grandes de Brasil, habría presentado una propuesta alternativa a sus acreedores en medio de su intento por llegar a un acuerdo sobre los términos de una reestructuración de deuda por 65. 000 millones de reales brasileños (US$ 13. 000 millones).
Según fuentes familiarizadas con el asunto, la compañía habría informado a los acreedores que está en negociaciones para captar entre 2. 500 millones de reales brasileños y 5. 000 millones de reales brasileños en nuevos fondos.
Aunque este nuevo detalle probablemente complacería a los tenedores de bonos, que habían propuesto que los accionistas actuales inyectaran 8. 000 millones de reales, la empresa habría rechazado otros cambios solicitados por los acreedores, incluida la renuncia del presidente del consejo de administración. En esa línea, según las fuentes, el capital incluido en la nueva propuesta de Raizen se sumaría a los 4.
000 millones de reales brasileños de financiación que Shell y el empresario Rubens Ometto ya han comprometido con la empresa de bioenergía. La compañía se estaría resistiendo a las exigencias de los acreedores de que los accionistas renuncien a la mayoría de los puestos en el consejo de administración o de que los ejecutivos sean responsables de posibles obligaciones futuras. La empresa habría reiterado también su propuesta de que los acreedores reciban una participación del 70% en una posible conversión de deuda en capital.
Una de las fuentes indicó que la nueva oferta de la empresa no incluye la sugerencia de los acreedores bancarios de que el 30% de los ingresos de la venta de activos argentinos se utilice para amortizar la deuda.