Pese al sólido desempeño en utilidades, la deuda neta de la firma aumentó hasta US$25. 300 millones, mientras algunos analistas advirtieron que la generación de flujo de caja fue más débil de lo esperado. La empresa explicó que el alza respondió al mayor capital de trabajo requerido por el encarecimiento del petróleo y por trayectos marítimos más extensos.

En ese contexto, BP afirmó que mantendrá su prioridad en reforzar el balance y reducir el apalancamiento, dejando en segundo plano nuevas recompras de acciones. En tanto, la producción total de petróleo y gas se mantuvo prácticamente estable en 2,34 millones de barriles diarios equivalentes, aunque la compañía reconoció interrupciones operativas en Medio Oriente y ajustes logísticos para evitar el paso por el Estrecho de Ormuz. Tras los resultados de BP, el mercado seguirá atento a los próximos balances del sector.

TotalEnergies publicará sus cifras el miércoles, Exxon Mobil Corporation y Chevron Corporation lo harán el viernes, mientras Shell plc reportará el jueves 7 de mayo.