También en lo que respecta a la gestión de residuos, es importante generar los incentivos adecuados para contar con un mercado de reciclaje listo antes que empiecen a aparecer las montañas de basura en forma de paneles fotovoltaicos que cumplieron su vida útil. Los escenarios futuros muestran que el inicio de los flujos de residuos fotovoltaicos proyectados comenzaría entre el año 2033 (escenario regular) y 2041 (escenario tardío). Se espera que en promedio se generen entre 50.
709 y 60. 569 de toneladas de residuos fotovoltaicos por año. Para lograr generar este nuevo modelo de negocios, un buen avance es la ley de responsabilidad extendida del productor, la cual establece la obligatoriedad de reciclar y tratar como desechos electrónicos peligrosos los paneles solares fotovoltaicos.
Es importante notar que este mercado actualmente no existe, aquí es donde el Estado puede tener un rol facilitador y crear las condiciones e incentivos propicios para el desarrollo de las opciones de comercialización de los paneles en desuso, los cuales ya sabemos que en su mayoría están hechos de materiales no tóxicos. Estos podrían usarse como insumo para el reemplazo de nuevos paneles, o como materia prima para viviendas sociales.