Por supuesto, este argumento no implica que toda investigación de estas áreas merezca financiamiento: es necesario establecer un mínimo de rigurosidad intelectual. Tampoco busca restar mérito al criterio económico, pues es una variable fundamental para tomar decisiones presupuestarias. Lo que sí quiere decir es que no existe una única forma de medir el valor y que reducir toda investigación o proyecto a criterios productivos no solo es un error, sino que empobrece el tipo de desarrollo humano que una sociedad está dispuesta a promover.
📰
GENERAL
Entre precio y dignidad: qué vale la pena financiar
Compartir
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile