Durante años, la timidez fue vista como un defecto. En una sociedad que suele premiar a quienes hablan fuerte, lideran conversaciones o buscan constantemente llamar la atención, ser reservado muchas veces se interpreta como inseguridad, distancia o incluso desinterés. El músico chileno Max Vivar conoce bien esa sensación.
Calcula Peajes y Combustible
Con una extensa trayectoria en la escena nacional y reconocido por su trabajo junto a Villa Cariño, el artista decidió mirar hacia atrás y recordar una etapa de su vida que estuvo marcada precisamente por esa característica que hoy da pie a una profunda reflexión: la timidez. "Muchas veces las personas creían que yo era distante o que no quería relacionarme con los demás, pero la verdad es que era un niño muy tímido y sensible", comenta el músico sobre una experiencia que lo acompañó durante gran parte de su infancia. Lejos de esconder esa faceta, Vivar decidió convertirla en una oportunidad para conversar sobre las emociones, la autoestima y los procesos personales que viven miles de personas desde temprana edad.