Síntomas y cuadros más severos En los casos en que ocurre infección en humanos, los síntomas pueden variar. Según el especialista, pueden ir "desde un cuadro tipo influenza (fiebre, tos, dolor de garganta, dolores musculares) hasta formas más graves, como dificultad respiratoria, neumonía y, en algunos casos, compromiso sistémico. También se han descrito síntomas gastrointestinales como diarrea".

Eso sí, advierte que "en general, los cuadros tienden a ser más severos que la influenza estacional". ¿Qué medidas de prevención se deben tener? Evitar el contacto con aves enfermas o muertas.

No manipular ni consumir aves o huevos de origen desconocido o sin control sanitario. Mantener una adecuada higiene de manos tras contacto con animales o entornos rurales. Cocinar completamente productos avícolas (la cocción elimina el virus).

Notificar a las autoridades sanitarias si se encuentran aves muertas o con comportamiento inusual. En zonas con brotes hay que seguir estrictamente las indicaciones de la autoridad sanitaria y agrícola.