La iniciativa “Escuelas Protegidas” impulsada por el Gobierno, se mantiene en el centro del debate tras los últimos episodios de violencia escolar. Con un tono de urgencia y con sanciones más duras, el proyecto propuesto por el Gobierno avanzó al Senado y busca su aprobación. Para lograr esto, la ministra de Educación, María Paz Arzola, se mostró dispuesta a discutir para alcanzar una mayoría en la Cámara Alta.

Lee también... Bancada PDG califica como "caricatura política" las críticas de Desbordes por "Escuelas Protegidas" Sábado 25 Abril, 2026 | 17:32 El proyecto impactó con fuerza a los diferentes sectores por las medidas que sugiere, como la inhabilitación de gratuidad a estudiantes que cometen actos violentos y sanciones más duras a los mismos. Un proyecto diferente a lo que realizó la misma cartera de Educación en la administración de Gabriel Boric.

Ante ello, el exministro Nicolás Cataldo, dijo que no es suficiente con lo presentado por la administración Kast, e hizo hincapié en la Ley de Convivencia que, espera, sea implementada. “Tiene que implementarse. Ahí hay una mirada integral, con acompañamiento, con resolución colaborativa de conflictos y con un programa de bienestar socioemocional que, está demostrado, tiene mayor inpacto“, dijo.

Desde la Cámara Baja, quienes ya discutieron esta ley proyectan el futuro que podrá tener en el senado. El diputado de Evopoli, Jorge Guzmán, espera que la discusión en la cámara alta permita aprobar la ley. “Esperamos que en el Senado se fortalezca el proyecto y pueda mejorar en aquellos aspectos que puedan quedar dudas o que tengan espacios para ser mejorados”, puntualizó.

Desde la oposición, la diputada de la bancada del Partido Comunista, Marisela Santibañez, cree que la disposición a dialogar del Gobierno no es más que una estrategia para lograr los votos. “Se habla de disposición a conversar, pero en la práctica no se han recogido las preocupaciones sobre los derechos, recursos, sobre la implementación“, acusó. Camino al Senado, el Gobierno apuesta por abrir espacios de diálogo para destrabar diferencias y reunir los apoyos necesarios.

Así, el avance de “Escuelas Protegidas” quedará sujeto a las negociaciones en la Cámara Alta, mientras se exige dar respuesta a la crisis de violencia en los establecimientos educacionales.