La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una nueva Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional tras un brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo y Uganda, situación que ya suma más de 130 muertes sospechosas asociadas a la variante Bundibugyo del virus, para la cual actualmente no existe una vacuna aprobada. Ante este escenario, especialistas advirtieron que, aunque el riesgo de transmisión en Chile sigue siendo bajo, es necesario mantener una vigilancia epidemiológica activa y reforzar los controles sanitarios internacionales debido al aumento de la movilidad global y el riesgo de casos importados. La académica de la Escuela de Medicina de la Universidad del Alba, Evelyn Pallero, señaló que la experiencia de la pandemia de COVID-19 dejó lecciones importantes sobre la necesidad de activar medidas preventivas antes de que existan contagios locales.

Asimismo, indicó que Chile cuenta con capacidades diagnósticas y protocolos sanitarios establecidos desde alertas anteriores. El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas. Entre sus síntomas se encuentran fiebre alta, debilidad extrema, vómitos, diarrea y hemorragias internas o externas, mientras algunas variantes presentan altas tasas de letalidad.

La OMS reiteró que por ahora no recomienda cierres de fronteras, aunque llamó a los países a fortalecer la vigilancia epidemiológica, la preparación hospitalaria y la cooperación internacional frente a posibles nuevos casos.