El “Espejo de Agua”, ubicado a un costado de la Ruta 5 Norte con calle Brasil, frente a la histórica estación de trenes y como parte del Parque Pedro de Valdivia, es hoy un sitio eriazo que se utiliza como estacionamiento de vehículos y para la instalación de circos. Sin embargo, en el pasado fue un llamativo paseo familiar, con una amplia pileta de agua. Este emblemático espacio de La Serena fue diseñado en 1946 por el paisajista Óscar Prager, en el marco del Parque Pedro de Valdivia.
Actualmente, y especialmente durante las noches, se ha transformado en un sector de abandono que genera inseguridad para quienes transitan por el lugar. El recinto formó parte del ambicioso “Plan Serena” en la década de 1950, concebido como una zona de lagunas y fuentes que llegó a ser muy popular entre los habitantes de la ciudad. En los últimos años se han realizado diversas gestiones para su recuperación, incluyendo propuestas para transformarlo en un espacio de esparcimiento similar al Parque Japonés.
Asimismo, el terreno ha sido considerado como alternativa para la eventual instalación del Teatro Regional. No obstante, el sector enfrenta problemas de mantención y es descrito por vecinos como un espacio desaprovechado y en evidente estado de abandono. Desde el municipio de La Serena se han impulsado en distintas ocasiones estudios a través de la Secretaría de Planificación Comunal (Secplac) para recuperar el área y poner en valor su memoria histórica, sin que hasta ahora estos proyectos se hayan concretado.