El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó este jueves la preocupación de Washington por el brote de ébola que afecta al noreste de República Democrática del Congo, donde ya se registran más de 500 casos sospechosos y al menos 131 muertes vinculadas al virus. Durante declaraciones realizadas en Miami antes de viajar a Suecia para una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN, Rubio aseguró que la principal prioridad de Estados Unidos es impedir que el virus ingrese a territorio estadounidense. “No queremos que nadie muera ni se vea afectado, pero tampoco queremos que entre en el país”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Rubio sostuvo que las autoridades sanitarias y de seguridad están monitoreando posibles riesgos internacionales luego de que un vuelo con destino a Detroit fuera desviado preventivamente. “El primer objetivo es garantizar la protección de nuestros ciudadanos”, señaló. El secretario de Estado añadió que Washington también busca colaborar para contener el brote en África Central y evitar una expansión internacional.
“Vamos a trabajar con cualquiera que quiera resolver este problema”, indicó. Las autoridades sanitarias congoleñas informaron que hasta ahora se han detectado 513 casos sospechosos de ébola, incluidos ocho confirmados mediante pruebas de laboratorio y 69 personas hospitalizadas. Entre las víctimas fatales hay cuatro trabajadores de la salud.
El brote afecta principalmente a las localidades de Mongbwalu y Rwampara, en la provincia de Ituri, aunque también se han detectado contagios en Bunia, Nyakunde, Butembo y Goma. Además, Uganda confirmó dos casos relacionados con el brote, incluido un fallecido, lo que elevó la preocupación internacional por una eventual expansión regional e impacto en rutas aéreas hacia Europa, Medio Oriente y América. Rubio advirtió que las dificultades para controlar la enfermedad aumentan debido al conflicto armado y la precariedad sanitaria en las zonas afectadas.
“Este brote comenzó en un país devastado por la guerra y en áreas rurales donde no existen redes de atención médica suficientes”, afirmó.