Una nueva modalidad de fraude telefónico comenzó a generar preocupación entre usuarios y expertos en seguridad digital. Se trata de la denominada estafa *21, un método que aprovecha funciones incorporadas en los teléfonos móviles para redireccionar llamadas y mensajes de texto hacia terceros, permitiendo a delincuentes acceder a códigos de verificación y realizar fraudes bancarios. El mecanismo utiliza comandos que existen en la mayoría de los celulares y que normalmente sirven para configurar servicios de desvío de llamadas.
Según explican especialistas, los estafadores engañan a las víctimas haciéndoles marcar códigos como *21 seguido de un número telefónico, activando sin saberlo el reenvío de comunicaciones hacia dispositivos controlados por delincuentes. Con ello, los antisociales pueden interceptar llamadas, mensajes SMS y claves de validación bancaria. Esto les permitiría, por ejemplo, recibir códigos de seguridad enviados por entidades financieras y concretar transferencias o compras fraudulentas.
“Cuando a ti te entra una llamada con una urgencia, diciendo que están vaciando tu cuenta, entras en un modo de pánico”, advierten expertos consultados en el reportaje. Ante este escenario, las recomendaciones apuntan a desconfiar de cualquier llamada que solicite marcar códigos, entregar claves o ingresar a enlaces enviados por mensaje o WhatsApp. Los especialistas recalcan que ninguna institución financiera pide este tipo de acciones a sus clientes.
En caso de recibir un llamado sospechoso, aconsejan cortar de inmediato y comunicarse directamente con el banco a través de sus canales oficiales. El fenómeno ocurre en un contexto donde Chile figura entre los países con mayor cantidad de llamadas spam en América. Según expertos en ciberseguridad, cerca del 25% de estos contactos estaría relacionado con intentos de fraude.
Además, las técnicas utilizadas son cada vez más sofisticadas y combinan mensajes, llamadas telefónicas y aplicaciones de mensajería en lo que denominan “omniphishing”. A ello se suma el uso de inteligencia artificial por parte de delincuentes, quienes pueden generar voces falsas, textos más creíbles y páginas web fraudulentas difíciles de distinguir. Por eso, las autoridades y especialistas llaman a extremar las medidas de seguridad digital y recordar que, ante cualquier emergencia bancaria o sospecha de fraude, también está disponible el número nacional 1212 para orientación y apoyo.