Una investigación periodística internacional volvió a encender las alertas sobre el uso de plataformas digitales para la comisión de delitos sexuales. El reportaje identificó redes activas donde usuarios compartían contenidos, recomendaciones y material vinculado a abusos contra mujeres en estado de inconsciencia. El reportaje de CNN titulado “Exposing a global ‘rape academy’” reveló la existencia de comunidades digitales donde se intercambiaban prácticas ilícitas y material audiovisual relacionado con agresiones sexuales.

La investigación tiene como antecedente el caso de Dominique Pelicot, juzgado en 2024, quien durante años contactó a distintos hombres para que abusaran de su entonces esposa mientras ella se encontraba inconsciente. Durante el proceso judicial, se encontraron más de 20 mil fotografías y videos que permitieron identificar a decenas de involucrados. De foros cerrados a nuevas plataformas Tras el cierre del sitio donde operaban inicialmente estos grupos, los usuarios migraron hacia nuevas plataformas digitales, manteniendo sus actividades.

Entre los espacios identificados se encuentra el sitio “Motherless. com”, donde se detectaron más de 20 mil videos asociados a contenido en el que las víctimas aparecen dormidas o inconscientes. Estos contenidos, etiquetados bajo categorías específicas, acumulaban cientos de miles de visualizaciones, evidenciando la magnitud del fenómeno y su alcance global.

El rol de Telegram en la difusión Uno de los focos principales de la investigación fue un grupo en la aplicación Telegram denominado “Zzz”, que llegó a reunir cerca de mil usuarios. En este espacio, los participantes compartían información sobre sustancias, métodos y prácticas ilegales, además de intercambiar material audiovisual. El grupo funcionaba de manera continua, con usuarios de distintas partes del mundo, quienes incluso utilizaban criptomonedas para realizar transacciones y evitar ser rastreados.

Tras la publicación del reportaje, la plataforma eliminó el grupo, aunque no emitió declaraciones públicas sobre el caso. Persistencia del contenido en internet A pesar del cierre de algunos espacios, parte del material identificado continúa disponible en sitios web, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad de control y eliminación de este tipo de contenidos en internet. El fenómeno también evidencia la dificultad de regular plataformas digitales que operan a escala global y con dinámicas descentralizadas.

El caso ha reactivado el debate sobre la responsabilidad de las plataformas tecnológicas en la moderación de contenidos y la prevención de delitos. La existencia de estas comunidades digitales no solo refleja un problema de seguridad, sino también desafíos en materia de legislación, fiscalización y cooperación internacional.