Por eso mismo, criticó que se aborde únicamente desde una perspectiva de control fronterizo, y aunque afirmó que esta también es importante, sostuvo que “empujar, como objetivo de política pública, que no habrá más migración, es una fábrica de migración irregular”. Por su parte, el académico de la Universidad Católica, Patricio Domínguez, destacó que la evidencia demuestra que, en materias económicas, la migración no es un problema de suma cero, pues el migrante “no compite con los chilenos, sino que aporta al crecimiento económico y al dinamismo del mercado laboral”. El Seminario relevó los aportes que desde la academia se pueden hacer al debate público, contribuyendo evidencia empírica y concreta.
Así, el principal desafío pendiente para el mundo político y académico quedó evidenciado: cómo mejorar las percepciones ciudadanas, para aprovechar la importante contribución económica que las personas migrantes pueden y quieren hacer.