El proceso, que concluirá a fin de año, es observado por toda la comunidad internacional. Uno de los interesados en el tema es el expresidente de Costa Rica José María Figueres (1994-1998), quien ha apoyado públicamente a la candidata de su país, la actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Rebeca Grynspan, quien según los expertos es, junto con Bachelet, una de las favoritas a ganar la elección, considerando el criterio de rotación continental -que ahora corresponde a América- y los llamados de la comunidad internacional a que la ONU sea liderada por una mujer por primera vez en su historia. De paso por Chile en su calidad de presidente de la agrupación Antártica 2030, Figueres habló con Emol sobre la carrera por dirigir el máximo organismo internacional.
Su respaldo a Grynspan no sorprende: ella fue vicepresidenta segunda de su gobierno y ambos militan el Partido Liberación Nacional, por lo que se conocen bastante. La candidatura de la funcionaria ha sido tomada como una política de Estado en Costa Rica, puesto que ni el Presidente que promovió al principio su postulación (Rodrigo Chaves) ni su sucesora (Laura Fernández) comparten su línea política. Figueres -que precisamente perdió en las elecciones presidenciales de 2022 ante Chaves- así lo entiende y sabe que este aspecto diferencia la candidatura de Grynspan con la de Bachelet, que ya no cuenta con el respaldo oficial de Chile tras la decisión del Gobierno de José Antonio Kast.
Consultado al respecto, el exmandatario costarricense remarcó que "no quiero meterme en asuntos de la política interna chilena, que respeto muchísimo. Cada país tendrá su manera de ver las cosas". Con todo, el exmandatario celebra, "como latinoamericano", que "nos vuelca a tocar la Secretaría General de las Naciones Unidas en un tiempo en donde necesitamos fortalecer el mundo multilateral y en donde necesitamos fortalecer a las Naciones Unidas como sistema y a sus organizaciones (...
) Me parece que entonces América Latina tiene una oportunidad de mostrarse al mundo con una cara de responsabilidad global, reconstruyendo un sistema que necesita ser reconstruido. Celebro también que sea una latinoamericana la que va a ser la primera secretaria general de Naciones Unidas". Me parece que América Latina tiene una oportunidad de mostrarse al mundo con una cara de responsabilidad global, reconstruyendo un sistema que necesita ser reconstruido.
Celebro también que sea una latinoamericana la que va a ser la primera secretaria general de Naciones UnidasJosé María Figueres"Claro que conozco muy bien a Rebeca (Grynspan), que fue mi vicepresidenta, que es una mujer extraordinaria, una economista, con una visión clara de futuro, con un entendimiento de que la economía debe estar al servicio del desarrollo y con una gran conciencia social. Lideró en Costa Rica también el Consejo Social Económico, de manera que la conozco muy bien, y es una es una mujer además de una voluntad de trabajo encomiable. Así es que, por supuesto que como costarricense la apoyo en todo lo que yo pueda", añadió.
"Me parece que es una competencia entre dos mujeres muy calificadas", aseguró Figueres, quien también dijo admirar el trabajo de Michelle Bachelet. "Es una trayectoria importante dentro de Chile, y es una trayectoria también muy importante en el campo internacional. Ella es conocida internacionalmente, quizá hasta mejor de lo que se le conoce en Chile, no sé, pero es muy reconocida internacionalmente.
Ha jugado un papel sobresaliente" en el ámbito internacional, remarcó. Asimismo, el expresidente costarricense hizo "un reconocimiento a Chile", que en sus palabras es "un ejemplo en América Latina de trabajo, de mucha eficiencia, de una economía muy competitiva, de grandes exportaciones, de un mercado interno interesante". En esa línea, agregó "este país tiene muchas cualidades que lastimosamente no tenemos en otros países, y en eso, pues yo pienso que en América Latina necesitamos darnos un un baño de Chile, un baño de Chile para adoptar muchas de las virtudes que ustedes tienen".
Desafío antártico José María Figueres llegó esta semana a Chile procedente de Argentina. En ambos países se reunió con autoridades de sus respectivas cancillerías en su rol de líder de Antártica 2030, agrupación que busca establecer áreas protegidas en el Océano Austral y que reúne a reconocidas figuras internacionales como el exsecretario de Estado estadounidense John Kerry y el exdirector de la Organización Mundial de Comercio (OMC) Pascal Lamy. El saldo de estas reuniones es positivo.
"Chile y Argentina han sido un extraordinario ejemplo de cooperación en el mundo, porque los dos países al unísono, desde hace años, propusieron la creación de un área protegida marina alrededor de la Península Ántártica que, como todos sabemos, es la parte del continente que se está calentando al doble del ritmo del calentamiento del resto de la Antártida, y que tiene una riquísima biodiversidad", explicó el exmandatario costarricense. Figueres, en esa línea, manifestó su confianza en que tanto Chile como Argentina mantendrán ese compromiso, por lo que desdramatizó los dichos del Presidente trasandino, Javier Milei, que ha criticado públicamente las medidas ambientales y recientemente impulsó una reforma a la ley de glaciares para promover la economía. "Mi experiencia en el mundo de la política me llevó a diferenciar entre lo que yo llamo políticas de gobierno y políticas de Estado.
Las políticas de gobierno son aquellas políticas que todo Gobierno pone en práctica dependiendo de la oferta electoral que hizo durante las elecciones, y dependiendo, por supuesto, de lo que cree que es la conveniencia para el país. Pero las políticas de Estado son aquellas políticas que prácticamente no cambian en el tiempo. Y yo pienso, y estoy convencido, de que tanto Chile como Argentina tienen una política con respecto a la Antártida, que es una política de Estado, que está por encima de los designios de los gobiernos de turno", enfatizó.
"Lo digo porque son países australes, tienen esa cercanía con la Antártida que no tiene ningún otro país en el mundo, porque los dos países han mostrado tener una responsabilidad con respecto a lo que pasa en la Antártida, que va mucho más allá de su dimensión geográfica, y que más bien es un ejemplo en el mundo de lo que deberíamos estar haciendo. Entonces, con el respeto profundo que tengo por las políticas de cada gobierno en sus países, considero que en temas de la Antártida y del océano austral estamos hablando de políticas de Estado con dos países soberanos que en este campo se llevan muy bien y que entienden claramente la responsabilidad global que tienen", añadió. "Yo pienso, y estoy convencido, de que tanto Chile como Argentina tienen una política con respecto a la Antártida, que es una política de Estado, que está por encima de los designios de los gobiernos de turno"José María Figueres En este tema, los ojos de Figueres están puestos en la celebración de la reunión anual de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR), que se celebrará en el último trimestre del año y donde buscará un mayor apoyo de las potencias mundiales para la creación de un área marina protegida, aunque sabe que es un camino muy difícil.
Su intención es que "nos pongamos de acuerdo ahora y lleguemos a CCAMLR a firmar y a celebrar". "Veo a los países, a Chile y Argentina, completamente comprometidos, los veo buscando a otros países, conversaciones para poder llegar a acuerdos, y bueno, eso pues no solamente nos satisface muchísimo, sino que nos hace también doblar nuestro esfuerzo en términos de facilitar conversaciones con otros países que quizá no han estado tan de acuerdo en el pasado, para entender sus puntos de vista y buscarle soluciones a los retos que ellos todavía tienen para lograr un acuerdo", remarcó. "En un mundo tan complejo, desde el punto de vista geopolítico como hoy, hace que la Antártida sea un ejemplo de buena convivencia.
Personalmente he estado dos veces en Antártida, y me impresiona de una manera muy positiva ver cómo países que fuera de la Antártida viven una tensión geopolítica inmensa, dentro de la Antártida se entienden entre las bases de unos países y las bases de los otros países en una verdadera hermandad. Entonces, le pongo mucho énfasis hoy en tres direcciones a la Antártida: la dirección de la mitigación del cambio climático (... ), al elemento de vivir y coexistir pacíficamente, y tomar decisiones basadas en la ciencia.
Y este último eje me parece que también hay que resaltarlo en el mundo que vivimos, en donde necesitamos mucho más de ese sentimiento del Tratado Antártico", agregó. No obstante, el territorio antártico ha sido escenario de conflictos. Así quedó claro el 31 de marzo, cuando un barco operado por un grupo de activistas chocó contra un buque noruego de pesca industrial de krill, especie marina que representa el 90% del alimento de ballenas y pingüinos y que está siendo pescado principalmente por Noruega y China.
El expresidente Figueres mostró su preocupación por este tema. Si bien remarcó que "no necesitamos un conflicto más" y que lo esencial es sentarse a negociar y buscar soluciones a los temas que dividen, "también quiero decir que comprendo perfectamente la frustración de organizaciones y de muchos ciudadanos del mundo que han visto año tras año los esfuerzos de un grupo de países, sobre todo Chile y Argentina, trabajando juntos para que se declaren las áreas marinas protegidas que no se ha logrado. Y, por lo tanto, pues, esa frustración acumulada tiene diferentes maneras de expresarse".
"Aún así, repito, no es la forma, y precisamente estoy acá, porque en Antártica 2030 creemos que podemos jugar un papel como representantes de la sociedad civil ayudándole a los países a que busquen un entendimiento y puedan dirimir sus diferencias para establecer las áreas protegidas marinas", cerró.